“Puedo no estar de acuerdo con lo que dices, pero moriría por el derecho que tienes a decirlo”.
François Marie Arouet
“Jamás descuides a un amigo por un amor, porque tan pronto rompan tu corazón, te encontrarás frente a él en busca de ayuda”…
“Don’t play with feelings of others because you may win the game, but you will surely loose that person.”
“Las libertades de un ciudadano terminan ante las libertades de otro, no por tener derecho a voz se puede hablar a nuestro antojo” Don JuanDAustria
Y saltan a mi mente precisamente en horas de desvelo y reflexión est0s:
Desvaríos inconexos que llegan a deshoras o quitan el sueño
El silencio de tu espalda no miente, hace tiempo que estamos muertos.
Es lindo cuando una noche bajo la luna llena te das cuenta de que te has enamorado. Aún cuando ésto sea un mero proceso bioquímico.
El sueño me alcanzó esta tarde y soñe con la luna en tu espalda y el murmullo de tu voz como cuando me arrullabas cantándome el oído.
Lamento que los latidos de mi corazón se aceleren pensando en ti. Deberías ser un caso cerrado, pero aún dueles lo suficiente.
Recluído de mí, de tí, del tiempo breve que cinceló complicados trazos en tu corazón.
Hoy recibí un recordatorio tuyo, un pretérito que se aferra a un presente inexistente. Son quimeras, la muerte de un reto que nunca comenzó
Un pretérito que se va convirtiendo en presente. Un intenso “fuimos” que vuelve a mi mente esta mañana fresca.
¿Desde dónde se puede marcar el antes y el después?
Se me escurrieron las ideas con las letras de tu nombre.
Me pierdo en el recuerdo efímero de tu paso por este cuerpo tardío.
El recuerdo de tus pasos sobre el pavimento me trae una melancolía con tintes sórdidos.
Me enamoras en esta noche de luna llena y frío. Mis pupilas se dilatan con tus letras breves, pero intensas.
Si, también tengo tu historia entre mis dedos, mi memoria táctil es mejor de lo que pensaba.
Alguna vez tu vida fue perpendicular a la mía. No quiero que se vuelva a repetir, sigue paralelo.
Estás en el borde inexacto entre la nostalgia y la melancolía.
Amanezco y anochezco con tu recuerdo. Eso ya me está hartando.
Te lloré tanto, por semanas y semanas, que ahora que vi tus huellas sobre el pavimento, sentí un drenado desértico en mis lagrimales.
¿Cómo se pueden escribir tantas palabras basados en el ideal platónico de una cosa denominada comúnmente amor?
Es que de pronto las palabras brotan, tal como el caso del hombre aquel que vomitaba conejitos una vez al mes.
Quizás ni siquiera pueda considerarse un proceso de catársis, si no ese intento de expulsar de un sólo jalón lo que se va guardando por eones en el alma.
A veces siento que pueden ser tatuajes subcutáneos que luchan por salir y el único vehículo viable que encuentran es eso llamado palabras.