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APOCATÁSTASIS

Retorno de todas las cosas o de cualquiera de ellas a su primitivo punto de partida.

Si pudieran contarme


Cada semestre, mis alumnos se vuelven depositarios de mi colección particular de libros. Siempre es un riesgo que me hace dudar si no será una práctica adecuada.

Cada mes, veo cómo se van uno a uno, a veces los seleccionan todo el semestre, otros vuelven desde el primer mes a casa y también están los que nunca vuelven.

Este semestre la pérdida más sentida fue de “Para que no me olvides” de Marcela Serrano, que se llevó un alumno que lamentablemente falleció. Una doble pérdida, pues nunca antes había perdido alumnos por fallecimiento.

Eso de ser bibliotecóloga y enseñar bibliotecología es todo un suceso. Soy privilegiada. Es la oportunidad de dejar que los jóvenes descubran por sí mismos, si les gustaría entrar a este mundo de aventuras que son las bibliotecas.

Es ahí cuando quisiera que mis libros hablaran de otra forma, y que al volver a su estante en casa me contaran cómo los trataron, qué expresiones hacían sus lectores. Si los botaron a la primera página o qué pasó cuando conmovieron. Si los cargaron en sus mochilas o los tenían en algún buró. Si los leían de noche, o de día. Acompañados de una taza humeante de café o sólo bajo la luz de alguna lámpara.

Sin embargo cosas como estos pequeños detalles me permiten saber que algo estoy haciendo bien:

“Solo quiero agradecerle maestra por habernos enseñado tanto y habernos aguantado tanto espero y pase unas felices fiestas la quiere su alumno favorito R”

“Nota: Maestra no cabe más que decir que realmente nos dio otra visión a lo que es una biblioteca, además me gustaría llegar a encontrar una carrera donde verdaderamente me apasioné lo que hago como usted lo hace con su trabajo, de ante mano muchas gracias por los nuevos aprendizajes que nos dio, me gustaron mucho las frases que ponía antes de comenzar la clase”

Me siento pavorreal.

¡Soy bibliotecaria!

biblioparque
Fuente de imagen: Palomila Apocatastásica

¿Sabés?


Copia de palomilla-WEB
Fuente de imagen: Cortesía de Brunof

Vos sabés que te amo,

que el beso bajo la lluvia aún saca chispas,

que la cerveza con la risa combinan perfectamente

que no voy a morir sin decirte a donde voy.

Es otoño

de ese azul pasado

que quedó estampado en mi piel,

como flor de cerezo.

Porque el piso sigue estando frío

pero se entibia de vino y sombras.

Porque la distancia es solo un paso, no una barrera.

Porque el amanecer bailando es sueño.

Por el tiempo de las cerezas nunca llega a noviembre,

hasta que se funde en la piel.

Concentración


spells
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Esas pequeñas dosis de imagen, los bocaditos de palabras, los lentes e instantes, las letras recordadas.

 

Dosis,

todas son microdosis.

De la vida en la que nos dijimos,

también los restos de naufragio,

la sonrisa escondida,

la piel ardiendo,

la brisa fresca.

Quisiera concentrar todo, lo que me hace feliz, lo que me entristece. Poder usarlo, untarlo, olerlo, beberlo, acariciarlo.

Microdosis de mi.

Ires y venires


En este espacio existente que es mi vida, de todo un poco me toca hacer. Un día estar frente a un grupo de alumnos, luego con docentes, o en reuniones. También viajar por aquí y allá en mi país aprendiendo de las bibliotecas.

Otras ocasiones, hago uso de las técnicas de mnemotecnia y del maquillaje para hacerle frente a un escenario. Jugando a ser parte de la otredad distante, pero viva.

En cambio siempre es necesario volver a la tierra y agradecer que cuando el Hitler que se todos llevamos dentro, quiere salir, existen esas almas en sincronía que al materializarse se llaman amigas.

Ellas son quienes sostienen este peso que a veces está a punto de derrumbarse. Cuando el dolor no cede, cuando la vida te abofetea, son ellas quienes llegan y cambian un día terrible por uno hermoso.

Los proyectos se van concretando y lo que de pronto son ideas, se convierten en un decálogo de la normalidad (a), con olor a albahaca fresca, tomate y especias.

Cuando la botella hace plop y las copas se alzan para corroborarnos que no todo está perdido y que las mujeres pueden ayudarse a deconstruirse y reconstruirse mutuamente, cuantas veces sea necesario.

invernadero
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Pensante


Me tatué ese símbolo mágico que adquirió vida sólo por instantes. Ahora mi animal totémico vuela junto a mí, a cada paso, alza sus alas, me ilumina aún en la oscuridad. Por eso la noche me atrapa.

Cruzo el umbral, una vez más, tan lunática como cada vez que el cielo se corona en plenilunio, pero esta vez es más brillante, más cercana, más encantadora: Artemisa.

Abro los ojos intentando absorber toda la luz posible, impregnarme de esa sensación ligera aún cuando requiero una tregua de tanto que he andado de saltimbanqui.

Dejo que mis pies se enraicen de nuevo, hundiéndose en la tierra y abro las alas, me desplazo desde mi lado izquierdo, lo femenino late en mi matriz, en ese crisol de vida que sigue dando frutos.

circulo
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica