Publicado en Apocatástasis

Incognita


Desciendo, por ese túnel tan oscuro. Al fondo te veo, siento una oleada de calor que me inunda, estás ahí.

Me cuelgo de tu cuello, pero el abrazo es frío, tu rostro impasible, nada hay que me diga que sabes que estoy junto a tí.

Abro bien los ojos, no comprendo cómo he llegado a ser transparente.

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Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Publicado en Ars

10. Lentes e instantes


He de confesar que sale tarde. Era en enero cuando debí completar el reto, pero no logré hacerlo. Pero tampoco puede uno guardar sus instantes en un equipo que quizás un día deje de funcionar. Es mejor compartir un poco de lo que ven mis ojos, aunque siga siendo sólo por divertimento.

Las palabras esta ocasión fueron las siguientes:

Selfie

Bebida

Multicolor

En blanco y negro

No puedo vivir sin…

Atardecer

Tema libre 1

Desde una ventana

De cabeza

Una mascota

Cuerpo humano

Una calle oscura

Desayuno

Tema libre 2

Iglesia o templo

Letras

En un museo

De otras lentes:

1. Lentes e instantes

2. Lentes e instantes

3. Lentes e instantes

4. Lentes e instantes

5. Lentes e instantes

6. Lentes e instantes

7. Lentes e instantes

8. Lentes e instantes

9. Lentes e instantes

10. Lentes e instantes

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Soltar


Si ansías una vida más profunda, colmada y sensata, eso es una puerta.

Pinkola, C.

La vida reto, la muerte, certeza. Sólo tengo el hoy. ¿Qué voy a hacer con eso? Puedo odiar, renegar, ser mediocre, o puedo hacer lo mejor con los recursos que tengo.

En la pizarra de la oficina escribí hace años:

“Ahora ¿hasta dónde llegan tus sueños? No hay límites para lo que pretendo crear”

Aún no lo sé, porque cuando alcanzo una meta, busco otra. Cuando me siento estancada llegan retos que afrontar.

Cuando la frustración me quiere invadir, hay algo que me detiene. “A” dijo: “Que todo fluya que nada influya”. Justo fue eso, fluir, soltar, dejarme llevar y no darle leña al ego, porque luego provoca incendios.

No ha sido fácil, porque aprendemos a esperar de los demás, o a creer que ciertas cosas nos pertenecen, incluso que ciertas personas son nuestras. Pero no.

Tantos desvaríos han venido en estos días de ajuste, de búsqueda, de recibir noticias que al principio parecían decepcionantes, pero detonaron proyectos que son un reto.

Abrir puertas, cruzar umbrales, encontrar lo que me busca.

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Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Publicado en Poesofando

Rescate


Este frío nos obliga a estar bajo techo, a preparar incontable cantidad de tisanas, a abrir los poemarios abandonados.

He de confesar que casi no leo poesía, prefiero la novela y el cuento, pero anoche, buscando algunos textos sensuales, rescaté este de Jorge Ledezma, titulado Doma:

Jinetear una estrella
doblegarla,
clavarle hondo la espuela
hasta domar su luz,
y luego cabalgar
por las constelaciones
ebrio de sueños cósmicos.
Quijote de los astros.

La poesía me entibió el cuerpo y recordé también aquellas ocasiones en las que me han leído poemas en voz alta, a través de una línea telefónica, entre sombras y también entre sábanas.

Poco a poco irán liberándose mis descubrimientos, eso de A clóset abierto, me ha hecho reencontrarme con esas letras abandonadas, pero que es tiempo de lanzarlas al aire.

Publicado en Las que saben

Aullante


Los tambores de mi cuerpo amanecieron vibrando, sentí la mañana abriéndose ante mí, con el anhelo de volverla noche y adentrarme en los halos de luz de un plenilunio otoñal. Extraño los tambores, los cantos, el círculo, el clan, el aullido, la hoguera. Extraño el latido conjunto.

¡Aho! A todas las hermosas brujas que me rodean y que aunque no las he visto en un tiempo, sé que caminamos el mismo sendero. Ya Ostara se acerca y será momento de aullar.

Hubo un verano que cambió mi vida, donde las danzas me hicieron saber lo nutrida que estoy en este sendero, que aunque sea en mucho una solitaria, hay luces que van abriéndome paso. Aún cuando existen diferencias de ideas, todas avanzamos, juntas, sororarias. Las extraño hermosas. Pero el círculo sigue abierto.

1. cuatro
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Publicado en Apocatástasis, Las que saben, Reflexiones de la Palomilla, Tita

Del hogar


19. Recuerdos
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Volver, al silencio sólo interrumpido por las risas, por el canto de los gallos, por el viento que mueve las ramas.

Volver al espacio uterino compartido, a la raíz, al hogar, a la calidez de las manos enjutas, la voz cascada, los pasos lentos.

Verter la vida en esa mirada que se torna gris, pero no se deteriora, al acto de pescar los versos que van soltándose en cada frase.

Es la voz más antigua de mi clan, junto con la voz de sus hijas, sus nietas y bisnietas. ¡Qué placer poder ver la vida de cuatro generaciones compartiendo el pan y la sal!

El latido conjunto, las horas compartidas, el sonido de esas voces que se van sanando, que se cuentan sus vidas, hiladas y también deshiladas de “maromero” y “repulgo”. De risas menudas y pasos ligeros, críos que alegran nuestro encuentro.

Sabores mezclados, sazones heredados, pizcas de especias y hierbas de olor. También la tierra que se va llenando de flores y de sugerencias para que sigan brotando.

Así todas nos volvemos soporte, en este intrincado vaivén de vida, en el que nos ha tocado despedirnos con dolor y recibirnos con alegría, en el que todo ese canto de voces se elevan y nos nutren para avanzar en este nacer y morir.

No conozco otra forma de sanar las heridas abiertas, de verter lágrimas que se vuelvan descanso, de recibir abrazos que nos reconforten aún en el cansancio más agudo.

Soy orgullosamente parte de ese clan y mis pasos van guiados por su sabiduría ancestral.

¡Aho!

Publicado en Bibliotecaria

Consciencia


En este mundo extraño, es frustrante ver que la preparación queda relegada a un segundo plano. Que la elección de candidatos a ocupar puestos en las organizaciones está más ligado a los parentezcos y favoritismos que a las competencias.

Que la mediocridad está a la orden del día y que la en poco tiempo se pueden desarticular años de esfuerzo compartido. Que tener una visión amplia es un obstáculo cuando lo que se busca es controlar y aprovecharse de los demás.

Entonces uno se pregunta si vale la pena seguir adelante en un proyecto en el que se ha trabajado desde el inicio, que se ha ido adaptando de acuerdo a las necesidades y que ha sido fruto de mucho trabajo.

Lo que nos enseñan estos hechos es ¿De qué sirve hacer bien las cosas, si los esfuerzos no valen la pena? De qué sirven los valores institucionales si quedan estáticos, como si sólo fuesen enunciados vacíos.

¿Dónde quedaron entonces los incentivos que nos permiten permanecer activos en las instituciones?

También esos son aprendizajes, sucesos que nos llevan a tomar decisiones. Puertas nuevas se irán abriendo, mientras todo lo demás es turbio.

¡Aho! Luz y sabiduría. Porque aprendí lo que definitivamente no quiero ser y a quien no me gustaría llegar a parecerme.