Publicado en Ars, Color

Dejar de ser mono


No había caído presa en las letras de Monterroso, pero sucumbí ante la tentación, siempre latente de recorrer una vez más las estanterías y dejar que el azar guiara mis desiciones, la última vez no fue muy placentero, aún cuando Mishima satisfizo un poco mi curiosidad, no hay comparación con la maestría crítica, jocosa y contemporánea de Augusto Monterroso. Así que aquí les dejo este texto, que me ha encantado:

Fuente de imagen: Imaginativa

Dejar de ser mono

El espíritu de investigación no tiene límites. En los Estados Unidos y en Europa han descubierto a últimas fechas que existe una especie de monos hispanoamericanos capaces de expresarse por escrito, réplicas quizás del mono diligente que a fuerza de teclear una máquina termina por escribir de nuevo, azarosamente, los sonetos de Shakespeare. Tal cosa, como es natural, llena a estas buenas gentes de asombro, y no falta quien traduzca nuestros libros, ni, mucho menos, ociosos que los compren, como antes compraban las cabecitas reducidas de los jíbaros. Hace más de cuatro siglos que fray Bartolomé de las Casas pudo convencer a los europeos de que éramos humanos y de que teníamos un alma por que nos reíamos; ahora quieren convencerse de lo mismo porque escribimos.

Monterroso, A. (1983) Dejar de ser mono. En: Movimiento Perpetuo. (pp 85) España: Seix Barral.

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

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