Publicado en Ars

Música de otros lados, notas universales.


Decía que eran 17 y fueron 12, la verdad no importó tanto el número, porque la realidad es que fue una grata experiencia eso de escuchar rugir el sax barítono y hundirse en el sonido profundo del trombón.

Me sentí como en una película de Kusturica, además de que fue un concierto divertidísimo, del grupo alemán llamado 17 hippies. Música muy al estilo de Europa del Este.

Era contagioso el ritmo de los ensambles tanto de metales como de maderas, el juego de instrumentos. No sólo eso, sino el divertimento de los músicos que disfrutan su intrerpretación y contagian aún a los más escépticos asistentes.

El intérprete del bombardino y el trombón era impresionante, hizo rugir su trombón. Luego el diálogo entre cuerdas y metales acompañados del acordeón. La trompeta, obligada a sacar sus agudos más brillantes o el juego de las voces principales.

Era su primera vez en nuestro país, no hablaban más que unas pocas palabras en nuestro idioma, pero la música, esa forma de comunicación universal, no sabe de esas nimiedades.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s