Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Niña


Aquí en mi país, así le cantamos a la muerte, que nos susurra bajito por las noches, la Catrina, la Huesuda, la Flaca…

“Niña cuando yo muera, no llores sobre mi tumba. Canta un lindo son ¡Ay mamá! cántame la Zandunga.

No me llores no, no me llores no, porque si lloras yo peno,

en cambio si tu me cantas yo siempre vivo y nunca muero…”

“Dicen que no guardo duelo Llorona, porque no me ven llorar.

Hay muertos que no hacen ruido Llorona y es más grande su penar…

Hermoso huipil llevabas Llorona que la vírgen te creí”

Fuente de imagen: Magnetica Anna Ignatieva

La muerte y la vida, dos caras de la misma moneda.
El silencio, el bullicio, el latido que se va apagando.
Mientras tanto enfrentamos la vida, a sabiendas que un día a nuestra puerta, tocará la muerte.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s