Publicado en Las que saben, Reflexiones de la Palomilla

4. Bestiarias: De roles, sin canela pero con amor.


“Las paredes respiraban, crecían, se contraían, y ella se hallaba en un útero, un útero enorme y negro en las profundidades de la tierra”

Auel, J (2011) El canto a la madre. En: La tierra de las cuevas pintadas.

“Podemos proteger a una mujer extraviada y ayudarla a volar”

Hay, L.

“Como madres, no tenemos por qué ser «supermujeres», ni tenemos por qué ser progenitoras perfectas.”

Hay, L.

“Las mujeres se quejan muchísimo del comportamiento y actitudes de los hombres, y sin embargo son ellas  quienes crían a los hijos. Si queremos hombres amables, dulces y conectados con su  lado femenino, de nosotras depende criarlos así”

Hay, L.

Niño, deja ya de joder con la pelota”

Serrat, J

madre-patria-blog

Hubo una vez una mujer, tan plena que decidió engendrar. Estaba enamorada, quería materializar su amor de la forma que le parecía más plenta…

Esa es una historia que nos cuentan de niñas, pero la realidad es diversa. Hay mujeres que no desean ser madres, las que lo desean y no pueden serlo, las que son madres porque fueron presionadas socialmente hasta que lo lograron, pero interiormente reniegan de serlo, hay otras que en realidad ni siquiera toman esa responsabilidad de criar a sus hijos y los dejan a la deriva.

Constelaciones, tantas constelaciones de mujeres que arrastran generaciones una misma pauta.

¿De cuáles se puede afirmar que cumplieron su cometido?

Como escribe Marcela Serrano: ¿Cuál es la forma correcta de ser mujer? O todas o ninguna. Esa frase mueve el mundo. El mundo faérico en especial, que como todo en este planeta, va moviéndose, adaptándose, girando acá y allá.

¿Quererlos, quererme?

El matriarcado de donde provengo está lleno de mujeres abundantes, protectoras, cariñosas, que alimentan no sólo con comida, sino con cada una de sus acciones.  Ellas conservan la tradición del cuidado, de la responsabilidad que tenemos en cada historia. Una red de lazos que nos unen y a veces he pensado que podríamos bien formar una comuna.

Ahora me quiero, confieso que me ha costado, arrastrar basura en el zapato llega a ser desesperante, pero una no puede dejarse arrastrar al basurero. Quizás sólo queden rastros de ese chicle apestoso y derretido que nos fastidia, pero no nos daña.

Ese mundo faérico fue concebido en ambas concepciones, oscila entre la luz y la oscuridad, pero afortunadamente, tenemos el don de fluir.  Un Hada, un Dwende (que ya no quiere serlo) y esta Palomilla, que si bien se enojan, se enfurruñan y a veces hasta quieren ahorcarse entre sí, se saben profundamente unidos.

La próxima vez que me enoje, respiraré profundo, intentaré hacer de tripas corazón y utilizaré mi acuerdo número uno: Ser impecable con las palabras.

1. Ideas varias deshilvanadas en una noche sin luna posteriores a un perfecto amanecer

2. El mágico llamado de las palabras

3. Esas constantes sombras

4. De roles, sin canela pero con amor.

5. Como me veo, me verás

6. A punto de estallar

7. Soy mujer

8. El futuro está en mis manos y también en mi mente

9. La abundancia no es sólo el dinero, pero éste es también necesario.

10. Creer es poder, yo creo

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s