Publicado en Apocatástasis

Bezumny den ili


kostia morning

Fuente de imagen: Konstantin Vladimirovich Terentyev

For you:

Castañuelas y guitarras, el eco de 1998. En aquella villa donde por primera vez encontré un rastro de ti.

El aire de la tarde fresco después de la lluvia, ahora lo recuerdo con nostalgia. Pero tu sonrisa y la cadencia de los sonidos envolviéndome, el azul profundo de tus ojos tristes, un rastro gélido colándose casi imperceptible.

Los pies moviéndose al compás que tu marcabas, podía sentir en todo el cuerpo cómo la melodía iba tomando forma, obligándome a avanzar, un, dos, tres. Una clave de sol, suspendida sobre un tenue pentagrama.

Eran hechizo, tus manos ágiles entintando las partituras, la premura de la entrega y el ceño fruncido al marcar cada compás.

No me viste, tan sólo podía aguardar el momento justo, espiando en silencio, siguiendo tus pasos de un lado a otro. Castañuelas y guitarras.

Un oleaje que me subía desde el suelo hasta tomarme de las manos y provocarme la sensación de estar siempre girando.

Girando primero lentamente, luego hundida en ese azul profundo y la tinta, nota y partituras.

Fue aquella la tarde, en ese mundo tan lejano, donde entre sueños, por primera vez te vi.

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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