Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Pero…


“Hasta que las bestias se duermen al pie” 

Felipe, L.

A final de cuentas no importaba el nombre, quería únicamente comprobar el estado el mundo. Lanzar algún anzuelo que le permitiera saber si seguía conservando su certera puntería.

Se colocó frente a la barra y dejó que la espuma del tarro chorreara un poco. Saboreó poco a poco, dejando que la amargura se fuera diluyendo junto con el líquido ámbar.

Sabía que andar por el mundo con un hueco en el pecho no era lo más adecuado. Haber entregado el corazón aquella noche iba a resultarle caro. Todos los  δραχμές de su reserva se encontraban agotados.

Cuántas lunas, había vagado sin entender que no podría cerrar ese hueco por más eones que vagara aullando.

Entonces dejó que el reloj de su cuerpo se fuera adormeciendo lentamente, se cubrió de noche y salió de nuevo a perderse entre las sombras.

https://www.youtube.com/watch?v=5TlBy3IXe_Y

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s