Publicado en Las que saben

Instante azul


”El  oscuro universo de una mujer en la que el resentimiento por haber sido  perseguida por el destino se mezcla con el orgullo de haber con seguido pasar por todo ello sin hundirse”  Yoshimoto, B

Nicol VizioliFuente de imagen: Nikol Vizioli

Unos minutos y casi la media noche, desde las profundidades del sueño el agudo aullido me despierta.

El sonido de las percusiones insisten dentro de mi cabeza. Pareciera que el instante ha abierto de nuevo portales.

Intento conciliar una vez más el sueño, pero mi totem quiere alzar el vuelo, siento que caigo en un punto ciego y alcanzo a ver cómo la estela blanca se desprende de mi espalda y asciende dejándome postrada en esta cama.

Esa mujer salvaje que habita en mí, se agita, empuña de nuevo su arma, se ciñe el cinturón y teñe el cuerpo de símbolos sagrados.

Desentierra las palabras que tiene ocultas y se adentra en las profundidades de la noche a emprender la cacería. ¿Qué busca esta noche?

Los tambores siguen sonando dentro, el calor y el brillo de las hogueras bien sirve de guía cuando es necesario entrar a esa zona que generalmente se oculta a los ojos, pero es clara en cuanto éstos se cierran y sólo el instinto primitivo es puerto seguro.

Alcanza a ver el destello de las miradas de los que también se ocultan entre sombras, pero que aparecen paulatinamente mientras el cuerpo se siente más ligero. Entonces lanza un grito de advertencia en medio de la oscuridad, invocando la luz para que le permita llegar a tiempo. Es preciso volver antes de las 3:00.

La media noche abre una fisura por la que es necesario atravesar, seguir el rastro, buscar al clan que se ha dejado atras para encontrar pistas de sabiduría en la soledad del cuerpo mismo. Las voces le han hablado desde hace varias semanas, el círculo de Las que Saben ha manifestado su presencia, es un nuevo círculo de brujas que aún no han mostrado su rostro.

Demasiado tiempo había permanecido en letargo, pero esa energía contenida me ha despertado de nuevo, el aullido ha cesado, es extraño pero sé que no hay luna llena.

Alcanzo a ver entre sueños la estela blanca, el cuerpo pesa y la cama se siente incómoda. La mujer salvaje que habita en mí se ha ido de cacería, tardará varios días en llegar.

Aquí la espero, entre estas cuatro paredes de un mundo al que muchas veces sé que no pertenezco. La he dejado ir a recorrer la noche, quisiera que a su vuelta me trajera una pista de esas mujeres que me la han llamado.

Pero aún no es tiempo, debo seguir en este estado larvario, debo aguantar un poco más.

El camino de regreso a esta apocatástasis en:

-De vuelta a lo salvaje

-Gritos internos

-La única democracia

-Inquietud

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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