Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Inusual


Esta mañana salí de mi ciudad en condiciones inusuales, llovía a cántaros y yo me encontraba en medio de la oscuridad bajo una sombrilla esperando que un taxi me llevara a otras tierras. Creo que nunca antes me había pasado algo así. Pero la verdad fue conmovedor.

Sería porque quizás me recordó un sueño,  en un mundo donde el cielo se corona con dos lunas, en el que todo es posible, esa noche fue un beso, un pacto, una promesa.

Hoy fue la lluvia que me limpiaba de todas las dudas y que me alzaba por los aires hasta nuevos espacios, un desierto que poco a poco se enamora de la maravilla de llover.

diminutoscristales

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

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