Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Notas del tiempo


A_mujer_desnuda_notas_musicalesFuente de imagen: En femenino

Je te veux, resuena en mi cabeza, una pausa en el ajetreo cotidiano. Es la noche cómplice, las notas resbalando por el teclado, mi mirada fija en las muñecas siempre permitiendo que los dedos impriman la caricia sobre el ébano, marfil o plástico.

Es el recuerdo de las partituras, de las notas bailoteando sobre el pentagrama, el atril fijo escurriendo de sonidos.

Los pianos en el salón y la maestra dando indicaciones. Precisamente las muñecas, los dedos, la precisión. El nerviosismo de un Bach que en realidad no era tan complejo, simples melodías que seguramente podría interpretar un chiquillo que tuviese un poco de tiempo y un maestro.

Pero los sonidos emitidos por la vibración de las cuerdas, la presión de los martilletes. La maravilla de abrir la tapa y ver esa serie de golpeteos que en su justa medida se convertían en música.

Era el momento en que el enfrentamiento ante los sinodales era la meta. El protocolo y la vestimenta justas. Ahogar la incertidumbre y pretenderse el gran concertista en un mundo pequeño.

Aún ahora, mis dedos juegan a seguir las notas del Je te veux, de un Satie que deleita.

Efectivamente, dejé la música tontamente, la guardé dentro del baúl, pero mucho me quedó de ella, como el placer de hundirme en la oscuridad y abrir los sentidos a las notas.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s