Publicado en Apocatástasis

Decidir


Es la aorta

con sus gajos carmesí

el tajo vivo,

latiendo adolorido.

portinicolettaeu1Fuente de imagen: Nicoletta Tomas Caravia

El saber

sentir,

amar.

Luego del vano intento

no hay olvido,

sólo el puente abandonado.

Es la aorta,

el cuerpo entero estremecido,

el silencio.

¿Cómo se compite con algo así?

Muriendo, o dejando morir.

O quizás,

la paradoja que todo lo resuelve

simplemente

amando.

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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