Publicado en Cuenterías

Llamas


Traté de hablarte y nada. Las palabras que traigo cargando para tí se acumulan, el peso aumenta. Son esos diez números que no concuerdan.

Como el agua, siguiendo el curso de las lunas, rastreo la estela que dejó tu presencia, pero el mapa celeste es errático, la casa de Aries regente, marte guerrero en mi cuerpo, desde la cueva profunda en mi vientre, hasta los dedos peces que a veces logran hundirse en tu ombligo.

Cruzo el umbral, rescatando del quicio los trazos de sombra, las palabras impregnadas en las paredes, los sonidos que habitan aún la sala, el piso fresco que me acoje en las tardes de verano.

Un tintineo leve, incendiando mis oídos, son los murmullos nocturnos en los que no cabe nada más que una colección de instantes que se va ampliando.

portinicolettaeu1Fuente de imagen: Nicoletta Tomas Caravia

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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