Publicado en Reflexiones de la Palomilla

55-11


“Sabe, las mujeres podemos ser todo en esta vida, menos víctimas”

“Rechace usted ser víctima y salga adelante a partir de esa voluntad. Repita: no quiero ser víctima, dígalo todos los días, duérmase pensándolo”

Poniatowska, E. Tinísima.

sombras

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Vuelvo a mi refugio, es el día 55-11. Aquí parece como si nada hubiera pasado. Tan sólo el polvo, me recuerda el tiempo transcurrido.

Parece que los últimos años no he sembrado semillas adecuadas, las cosechas no son buenas. Se acerca Samhain y empezará el tiempo del sueño.

De unos días a la fecha, pienso que no vale la pena eso de hacer “lo correcto”. A final de  cuentas fui a llevar al Dwende a la boca del lobo, la vecina está muy contenta de que nos hayamos ido y Hada sufre la lejanía de sus espacios.

¿Qué he hecho?

Soy el homúnculo alquímico. Un pseudo ser que se volvió a quebrar y a toda costa, debe aprender una vez más a reconstruirse. Ese regreso de ninguna manera fue una apocatástasis, sino volver a los demonios, a una adolescencia conflictiva donde no había lugar adecuado para mí.

Ahora mi hogar es polvo acumulado. ¿qué monstruo debo ser para reconstruir este pedazo de vida que se agotó?

Desde que recuerdo, fuimos los que estabamos mal. Me sentí culpable de que casi atropellaran a mi hermana, de ser la loca cedartiana, de haberme embarazado antes del matrimonio, de haberme divorciado, de no haber enseñado a los faes la férrea disciplina, para hacerlos “personas de bien”.

Si das un consejo, es porque tu has hecho algo que te funcionó, porque predicas con el ejemplo. Pero eso de “ve al psicólogo porque andas mal” y quien da el consejo se dedica a ver, no me parece correcto.

Por que nos criaron con la culpa cargando, era el castigo por no ser lo que esperabamos, hasta que lograron domesticarnos. La mano y la chancla funcionaron. Luego hay quien dice que no era para tanto.

Comprendo, pero no justifico, porque repetí por diez años el mismo patrón, hace como diez años me di cuenta, aterrada, de lo que lastima una nalgada, un pellizco.

Por eso, cuando abrí los ojos hace siete años, fui muy feliz. Comencé a reconstruirme a partir de las pistas seguras que tenía, dejé de atender las cosas urgentes y me concentré en lo importante. Revaloré hace algunos meses mi calidad de guía de fáes y preferí amarlos que ir por la vida como capataz, ordenándoles qué hacer todo el tiempo, porque uno no tiene la vida comprada, siempre existe la posibilidad de salir en la mañana y morir en el intento.

Pero de nuevo, me enfrento a diario a los patrones arcaicos. Esta vez me niego a seguirlos y si soy mala por eso. La verdad ya no me importa. No los acepto.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s