Publicado en Ars

Sonidos que inundan


A_mujer_desnuda_notas_musicalesFuente de imagen: En femenino

La música, se va quedando en nuestra piel, sus ondas entran por los oídos, se procesan en algún lugar de nuestro cerebro y luego se van permeando por todo el cuerpo.

Las bases se anclan en nuestro centro, las percusiones nos provocan, mueven nuestras caderas, luego las cuerdas nos enredan y los alientos sacuden nuestras extremidades.

No es posible la inmovilidad, porque los latidos se aceleran y todo el cuerpo evoca algo que está dentro de nosotros. La música sólo es un vehículo para hacer surgir nuestras emociones.

¿Quién no ha llorado con una melodía, o se ha enamorado al compartirla? Hay melodías que nos ubican en una época o nos recuerdan a personas en particular.

Cuando mis faes eran pequeños, se dormían en mi regazo con El Unicornio Azul, Alfonsina y el mar y la Sirenita. Aún hoy, a veces los escucho cantándolas.

La música nos acompaña a veces desde antes de nacer, otras en los funerales. Pero no hay reunión que no se anime con música, ni se puede negar que su escucha, sea también un acto de intimidad.

Por lo pronto, seguiré dejando que las notas me inunden y mi melomanía se amplie.

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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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