Publicado en Reflexiones de la Palomilla, Tanatos

5. Tanatos: cuidar hasta el final


“Observar la muerte pacífica de un ser humano nos recuerda la caída de una estrella; en un cielo inmenso, una de entre un millón de luces brilla sólo unos momentos y desaparece para siempre en la noche perpetua”

Kübler-Ross, E.

frascoFuente de imagen: Internet

Elizabeth Kübler-Ross es referente en el mundo de la psiquiatría, en materia de cuidados paliativos y en establecer los principios de lo que consideraba una muerte digna. Nació en Zúrich en 1926 y estudió medicina en ese país, posteriormente se trasladó a los Estados Unidos. En Nueva York, inició su residencia de psiquiatría a la vez que empezó a entrar en contacto con enfermos terminales (Ferrer, S)

Sus ideas parten de la premisa de que la sociedad se empeña en ignorar o eludir la muerte. En sus actividades laborales, tuvo la sensibilidad suficiente, para detectar que los pacientes en estado terminal, se encontraban marginados del resto, además que el personal hospitalario tenía conflictos para atenderlos, puesto que no existía ningún tipo de preparación previa a la muerte de los mismos, delegando la labor de acompañamiento, generalmente a personal religioso voluntario. Kübler-Ross apunta: “El hombre no quiere pensar en el fin de su vida en la tierra y sólo de vez en cuando y sin mucha profundidad pensará un momento en la posibilidad de la muerte”

A raíz de estas observaciones, y sus inquietudes por saber más sobre la muerte, inició un grupo de aprendizaje, con estudiantes de medicina y psicología que se interesaran en el tema y solicitó la participación de los pacientes en estado terminal para poder hablar de aquellas inquietudes que tenían sobre sí mismos, sobre su enfermedad y sobre lo que pasaría una vez que fallecieran, Kübler-Ross escribe: “Cuando más luchan para esquivar la muerte inevitable, cuanto más traten de negarla, más difícil les será llegar a esta fase final de aceptación, paz y dignidad”

Como parte de la experiencia que obtuvo, al iniciar este tipo de dinámicas con sus grupos de trabajo, recibió negativas tanto de las instituciones hospitalarias, como de los médicos para poder acercarse a sus pacientes, sin embargo los pacientes fueron los que se interesaron por participar, llevados por la necesidad de ser escuchados y a la vez de comprender qué era lo que les podía esperar.

El éxito de su trabajo, consistió en la apertura que logró en sus equipos de trabajo, a los que fue fortaleciendo al volverlos multidisciplinarios, incluyendo también a personas que pudieran dar apoyo espiritual. Además de la capacidad para escuchar a los pacientes sin juzgar sus planteamientos y devolverles la dignidad ante su situación, ofreciéndoles un espacio para hablar libremente. De esa experiencia surge el concepto de muerte digna, y la necesidad de establecer, cuando menos de forma muy elemental, el cuidado que requerían esos pacientes.

Si bien, ahora parece algo más sencillo, para Kübler-Ross fue todo un reto, debido a que algunos de los pacientes se ofendían ante la propuesta de la Doctora, para hablar frente a un grupo, o algunos que aun cuando se mostraban dispuestos a participar, al momento de encontrarse en las dinámicas propuestas, se inhibían. No les era sencillo hablar de la muerte, siendo ellos los protagonistas del tema. Sin embargo y a pesar de las negativas recibidas, el seguimiento poco a poco tuvo resultados positivos ya que logró involucrar a algunos médicos que se interesaron en su propuesta, al ver la reacción de sus pacientes y la forma en que lograban la aceptación de su situación. El personal de salud quizás fue más reticente, debido a que sus estudios los preparan para aplicar técnicas que permitan curar a las personas, sin embargo con nula preparación para la muerte del paciente, a la que ven como un fracaso ante los avances médicos.

En su libro, La muerte y los moribundos, establece cinco fases en el proceso de la muerte, que servirán de base para los teóricos de la tanatología: Negación:

Entendida como la primera reacción al saber que su situación ya no tiene tratamiento y la inevitabilidad de la muerte.

Ira:

Ante el hecho de que la muerte llegará y truncará planes o posibilidades, o enfocada hacia el personal de salud que no tuvo más alternativas que ofrecerle para su sanación.

Negociación:

Con la esperanza de lograr una sanación milagrosa, se recurre a una especie de juego entre la situación y una serie de posibles alternativas para el paciente.

Depresión:

Estado en el que se cae en la cuenta de que los intentos de negociación no funcionan y que no hay nada que hacer ante la inevitabilidad de la muerte.

Aceptación:

Etapa en la que el paciente asume el hecho y comienza a enfocarse en su muerte.

Describe cada una de ellas a raíz de los seminarios que tuvieron en el período en el que trabajaron con los pacientes, haciendo énfasis en el hecho de que hay personas en las que no se presentan todas las fases o que no siguen el orden que propone.

Uno de los objetivos más interesantes que plantea es el hecho de establecer que el paciente tiene derecho a morir en paz y con dignidad, de ahí parte, para establecer la importancia del lenguaje no verbal y el énfasis en el acompañamiento a las personas en este último estadio de la vida, donde incorpora en esta labor la dimensión emocional y espiritual, que se sale de los patrones del tratamiento médico tradicional. Esto permite también que el paciente aprenda a afrontar a la muerte con menos irracionalidad y menos miedo al hablar de ésta como una parte intrínseca de la vida.

Además, dentro de sus observaciones, se dio cuenta de la importancia de incluir a la familia, los médicos y las enfermeras, en estas reuniones, quienes estaban en contacto más directo con el paciente, y tenían sus propias necesidades emocionales al enfrentarse con las reacciones adversas de las personas terminales y no estar preparados para enfrentar la situación de forma adecuada.

A veces, tanto para el paciente como para la familia, resultó liberador el hecho de poder hablar de la muerte inminente, sin ese halo de misterio, prohibición o de mecanismo para evitar el sufrimiento mutuo, ya que al hablar, se podían dejar en claro algunas disposiciones del paciente o lograban decir lo que sentían además de logar un cambio de actitud ante lo inevitable.

Define como decatexis a la señal de la muerte inminente que permite predecir la muerte próxima del paciente que no da ninguno o pocos indicios de ella desde el punto de vista médico.

De lo descrito anteriormente, podemo concluir que la atención para la mejora en la calidad de muerte y el desarrollo de los cuidados paliativos, surgen de los resultados obtenidos por Kübler-Ross en sus grupos de trabajo, donde logra establecer las etapas por las que pasa el paciente y por lo tanto, al hacer tangible o evidente lo que el paciente siente, poder ofrecer alternativas que le permitan llegar a la muerte de la mejor forma de acuerdo con su situación.

Así Kübler-Ross menciona: “Los que tienen la fortaleza y el amor suficientes para sentarse junto a un paciente moribundo en el silencio que va más allá de las palabras sabrán que ese momento no es espantoso ni doloroso, sino el pacífico cese del funcionamiento del cuerpo”

Referencias

Álvarez, A.; Cerón, E. (2015) Un adiós en armonía: Una invitación para aceptar la muerte y abrazar la vida. México, D.F.: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A. de C.V.

Ferrer, S. (2015) Enseñando a morir. Elizabeth Kübler-Ross [En línea] Disponible en:http://www.mujeresenlahistoria.com/2015/03/ensenando-morir-elisabeth-kubler-ross.html [Consulta 16-02-2016]

Kübler-Ross, E. (2013) Sobre la muerte y los moribundos: alivio al sufrimiento psicológico. México, D.F.: Penguin Random House Grupo Editorial, S.A. de C.V.

Neimeyer, R. (2014) Aprender de la pérdida: Una guía para afrontar el duelo.

Estas reflexiones son parte de los resultados personales del Diplomado en Tanatología que ofrece el Centro Tanatológico de Chihuahua A.C.

  1. Tanatos: ¿Qué me trajo aquí?
  2. Tanatos: Buscando el para qué
  3. Tanatos: Morir
  4. Tanatos: De los pequeños
  5. Tanatos: Cuidar hasta el final
  6. Tanatos: El voluntario adiós
  7. Tanatos: Etos
  8. Tanatos: Eso que podemos llamar espíritu
  9. Tanatos: Legado
  10. Tanatos: No fue una línea recta
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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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