Publicado en Apocatástasis

Fractura


A veces, las palabras escritas son los gritos de lo que una calla, y en el afán de “proteger” a los demás de los demonios propios acabamos perdiendo.

Peor, cuando ni siquiera se tiene una idea de qué salió mal, pero las cosas se van saliendo de control, la cabeza estalla, los pensamientos no se detienen.

Intentas hacer acopio de los recursos que tienes, pero te das cuenta que son tan pocos. Has agotado casi todo.

Entonces, a través de un pequeño intersticio, se cuela otra mala jugada. ¿Qué pasó? Ni siguiera lo sabes, haces un recuento de todos los detalles y no hay pista alguna.

Sería algo que dije, o algo que no dije, algo que hice o que no hice… conjeturas y la pared del silencio y la espera. ¿Paciencia? Estoy hasta las cachas de ser paciente.

La mujer me preguntaba si había riesgos: Los hay. Ya ha pasado antes. La violencia marca y la paranoia es una recurrencia. Me preparo, paciente, con la tormenta avecinándose a pasos agigantados. ¿Cómo te lo digo?

El breve acopio de fuerza que estaba haciendo, se ha escurrido con un sólo mensaje. Mientras, la incerdicumbre va haciendo de las suyas.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s