Publicado en Las que saben

Ajustes y reajustes


baba_yaga_f

Hechiceras y brujas, no son lo mismo. Callejo en su Breve historia de la brujería, desmiente algunos mitos, así como lo hace Shaup en su rescate de la Sofía.

La brujería no siempre existió, sin embargo la hechicería es tan antigua como la humanidad, ésta tan apegada a la magia, a la búsqueda de respuestas, incluso a la búsqueda de la trascendencia. Practicada tanto por hombres como por mujeres (más por las últimas), que buscaban en la tierra y en el cielo las respuestas. En nuestro continente la hechicera es la curandera, la chamana.

Si bien la ciencia tiene sus raíces más olvidadas en las artes “ocultas”, no podemos negar la influencia que tuvo la alquimia para la química, la astrología para la astronomía o la astrofísica, la herbolaria para la medicina.

En cambio la bruja, se fue construyendo con una amalgama de connotaciones un tanto de hechicera, pero satanizadas por instituciones religiosas que la volvieron herejía. Tersgiversando símbolos utilizados desde la antiguedad por diversas culturas.

Llegó un momento en la historia donde todo lo que no tenía una concepción judeo – cristiana, era considerado herejía y sin importar el tipo de creencia, a todo se le colgaba la etiqueta de paganismo. Así se fue tendiendo un velo de miedo sobre la cultura occidental, que cerró sus posibilidades a otras manifestaciones que la antecedieron.

En muchas culturas ha existido la figura femenina no sólo representando a la madre nutricia, sino su contraparte oscura. La que crea, pero también la que destruye. Un claro ejemplo es la Hécate griega, la Hela nórdica, la Baba Yaga rusa, la Tlanchana, en el sur de México.

En las historias de los hermanos Grimm y también con Perrault, generalmente los personajes se enfrentan a alguna bruja, caracterizada como la anciana, desagradable y terrible que busca lastimar.

Esa concepción muy inquisitorial, ha estropeado la hechicería y la ha convertido en brujería. Así en esta nueva reconstrucción social, vuelve a entrar en juego la necesidad de reivindicar ese arquetipo y devolverle sus características ancestrales.

El concepto de bruja se ha actualizado y resurge como símbolo de la recuperación de una  femenidad más acertiva, como un movimiento de reencuentro de las mujeres consigo mismas y como pares que se construyen unas a otras. Como un aspecto espiritual que ha que desarrollar a través de un sendero que puede ser solitario o en grupo.

Ahora, es preciso continuar con las pesquizas, quizás desde la infancia me fueron llegando las inquietudes por esta figura a la vez terrible y hermosa, por eso y lo que he ido aprendiendo en el camino, considero que soy de esas brujas reconstruidas, de las que van por el sendero nutriéndose a la par que las mujeres que me acompañan y soportada por mis ancestros.

¡Aho!

)O(

Referencias

Callejo, J. (2006) Breve historia de la brujería.

Costas, N. (s/f) De diosas, brujas y sabias.

Harris, M. (2007) El macho salvaje. En: Vacas, cerdos, guerras y brujas.

Schaup, S. (1999) Sofía: Aspectos de lo divino femenino.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s