Publicado en Cuenterías

Compás


6.fuego
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Te veo, en la distancia. Estás ahí, como siempre, como cada noche. Me acerco buscando tu mirada, con el sabor a ron aún en los labios.

Es la perfección del instante lo que me tiene aquí, es tu brazo alargándose hacia mí, es mi cuerpo que se derrite a cada paso.

Me detengo un instante, para corroborar que es real y pienso en el consejo de Kim…

Rozo tus labios, levemente, como intentando contener el vendaval de mi entrepierna, la tempestad en mi pecho, el huracán de mi cabeza.

Entonces, empiezan los primeros acordes, arrastrándome a tus brazos y te vuelves ese compás, el ritmo, los pies guía y el descubrimiento de la noche para los dos.

Anuncios

Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s