Publicado en Las que saben

Aullante


Los tambores de mi cuerpo amanecieron vibrando, sentí la mañana abriéndose ante mí, con el anhelo de volverla noche y adentrarme en los halos de luz de un plenilunio otoñal. Extraño los tambores, los cantos, el círculo, el clan, el aullido, la hoguera. Extraño el latido conjunto.

¡Aho! A todas las hermosas brujas que me rodean y que aunque no las he visto en un tiempo, sé que caminamos el mismo sendero. Ya Ostara se acerca y será momento de aullar.

Hubo un verano que cambió mi vida, donde las danzas me hicieron saber lo nutrida que estoy en este sendero, que aunque sea en mucho una solitaria, hay luces que van abriéndome paso. Aún cuando existen diferencias de ideas, todas avanzamos, juntas, sororarias. Las extraño hermosas. Pero el círculo sigue abierto.

1. cuatro
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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