Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Latencia


11.nocturna
Fuente de imagen :Palomilla Apocatastásica

Hay preguntas que llevan tanto tiempo dando vueltas en la cabeza, pero que no llegan a formularse con palabras. Se agolpan en algún lugar inaccesible en el momento inadecuado.

Lo único traducible es un beso, que ahoga todas las ausencias, los silencios, los cuestionamientos, queda el café subversivo que tiene azúcar real, un pan con mantequilla de verdad, el despertar apenas suspiro, los tres temores de un hombre sabio, suspendidos entre las volutas de una vela agónica.

Entonces queda el vacío, la ironía de nunca haber llenado la inquietud, las promesas renovadas, la ineludible y brevísima despedida que anuncia la nada novedosa ausencia alargada al nauseam y una tristísima mirada de Fata que se me ha pegado en la piel, provocándome nuevamente insomnio.

¡Qué absurda es la duda, qué incómoda la inquietud, qué estupidez se me ha ido acunando en los recovecos de un viento oscuro!

Inasible