Publicado en Apocatástasis

Cacería


Era el brillo apenas perceptible en su mirada, el felino contenido que quiere agazaparse, hundir las garras en la piel, probar la sangre que brote en breves hilos carmín.

El deseo aparece paulatinamente, provocando ese estado de exitación eléctrica, de alternancia en las fases, ella no sabe a ciencia cierta de dónde proviene, pero la piel reacciona, alertándola.

Busca en la oscuridad, hurga en el silencio, en las sombras, permite que los sentidos hagan su trabajo, alerta, siempre alerta, pero esta vez no siente amenaza, solo una indescriptible curiosidad, como si de una cacería se tratara.

Toma su carcaj y lo abastece lo suficiente, pinta su rostro, agradece a la tierra y a la noche, les pide su guía y protección.

Se sabe cazadora, se sabe hembra, se sabe curandera y ahora encuentra, eso que ha estado dormido mucho tiempo, con el corazón tambor, el pulso acelerándose a medida que se adentra en un mundo tan conocido y a la vez nuevo.

Une sus manos y silba a los puntos cardinales y busca ese olor inconfundible.

Sabe que él, esta tan cerca que llegará en breve el momento de encontrarse, una vez más.

Nicol Vizioli
Fuente de imagen: Nicol Vizlioli
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Autor:

Las bibliotecas son crisoles de conocimiento, tengo la fortuna de trabajar en una de ellas.

Platícame que piensas de lo que escribo.

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