Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Lo dijo


“Uniré las puntas de un mismo lado, y me iré tranquila, me iré despacio. Y te daré todo y me darás algo, algo que me alivie un poco mas”

Milanés, P.

Sin embargo, lo que no se dijo es lo que deja huecos. Pero la vida avanza, y no sabemos como pero seguimos caminando.

Se me ha acabado Mogador. Llevándome por las pieles, las vasijas, las manos, los elementos.

Hoy aprendí que debo avanzar, que no hay imposibles, sólo debo tener un poco de paciencia. Es que encontrar lealtad en esta vida es algo escaso y por lo tanto valioso. Sé quien me es leal  y no importa que pasen los años, las distancias, los silencios.

Hay personas que no saben de libertad, se conforman con el cliché. A esos, hay que dejarlos en su lugar, agradecerles los momentos (increíbles, por cierto), los besos, los abrazos, las charlas, las risas. Pero no hay que dejarlos colgados ahí en el perchero de la vida, porque sólo se vuelven una carga.

Abriré las puertas de par en par, por ese asunto del vaso entrenador que Hechizera de Fuego me dijo. Sí, abrir las puertas porque llega el momento de volver a apasionarse por lo que se es.

Es que lo dijo: “Para ser, hay que parecer” Sin embargo, tristemente, sólo quedó en el parecer. No llegó a ser.

bibloteca
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Anuncios
Publicado en Cuenterías

Decepción con A


Había una vez…

…una persona confundida, con dudas sobre sí mismo, esa aguda crisis de la mediana edad, que le había hecho bastante mella.

Argumentaba que buscaba una pareja con la cual pudiera compartir. La vida no le había sonreído en asuntos de amores, aunque presumía constantemente de su amplia experiencia con las mujeres, porque conocía todos los clichés y le daban mucha “curiosidad”, que se aburría fácilmente, por lo que estaba en constante búsqueda.

“A”, se llamaba y se erguía orgulloso en su pedestal dicotómico, convencido de que engañar era su mejor estrategia y su buffet el más surtido.

Entonces, decidió libremente jugar un nuevo juego, o quizás usar una de sus jugadas más efectivas. Escogió entre las personas a su alrededor a dos, que justamente estaban muy cerca físicamente, pero distantes por fricciones que habían desgastado el ambiente del lugar donde vivían, volviéndolo tóxico.

Su primera jugada fue certera, hasta un día de silencio, donde escarbando entre los huesos, las piezas del rompecabezas se fueron juntando. Comentarios que parecían aislados tomaron sentido, detalles que parecían inocuos se fueron clarificando.

“A”, no contaba con un pequeño detalle, una de sus “piezas” vió la situación completa y en vez de decidirse a culpar a la otra pieza, decidió abrirle los ojos, tomó un poco de luz del frasco violeta y la esparció sobre ella, aún a sabiendas de que podría ser acusada de mentir.

Lo único que tenía en mente, era que no podría permitir que “A” siguiera lastimando a las mujeres como si fuera un deporte, como si al vulnerar las emociones de las personas, se volviera más fuerte. Como si las mujeres tuvieran que ser enemigas eternas, en vez de hacerle frente conjunto a ese tipo de personas.

Ambas piezas, en ese sórdido juego, acordaron, también libremente, que valían demasiado como para perder el tiempo con un patán como “A”, que la vida cambia a cada instante y que era mejor seguir cada una su camino, en paz.

Así que “A”, cuando menos en esa ocasión, no ganó la partida. Lo lamentable es que aún sigue desplegando su tablero y habrá otras piezas, que no tendrán esa luz y ese amor en su interior, para poder detener ese tipo de abusos.

Había una vez un hombre llamado “A”, como muchos otros. Pero también hay otras letras del alfabeto y entre ellas, existen las letras limpias, honestas y abiertas que vale la pena descubrir.

moi
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Avance


Habito en este espacio, los límites físicos, son mi cuerpo, al fin humana. Sin embargo, no conozco límites para lo que pretendo crear.

El tiempo avanza y cada día ofrece una oportunidad para ser, para hacer, para creer.

Aún cuando confío y me lastiman, cuando tropiezo y debo levantarme, aún cuando me estrello en ese farol que me atrapa con su luz, pero me daña.

Avanzo, a veces despacio, pero con pasos firmes.

Todo se ajusta, llegan oportunidades que nos hacen crecer,

Justo en Imbolc, inicia el ciclo, sembrar en tierra fértil y dejar morir lo que debe morir. ¡Aho! Clanes, de todas mis ancestras, de las mujeres a mi alrededor que me soportan porque juntas, desde nuestras trincheras somos invensibles.

03.descalzo 2017-04
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Publicado en Tanatos

Despeadiós


Tenía muy poco, nos alegraba y nos hacía renegar. Es impresionante como una se encariña con los seres vivos. Una vez más la tierra me enseña a desapegarme, un hecho doloroso pero necesario.

La vida se escurre entre los dedos, hoy lo viví. Despedí a Sharmalló.

Era tan divertido y aprendía rápido. Esta mañana estaba molesto porque no lo dejamos ir con el grupo, entonces se emocionó en el porche. Así estuvo toda la mañana. Aprendió a abrir la puerta para andar saliendo cuando le diera la gana. Lo malo es que encontró  la manera de entrar al jardín y brincar a la calle. Como todo cachorro, impetuoso e inquieto, no supo de peligro, un carro lo atropelló.

El porche estaba quieto y salimos a buscarlo, acababa de pasar.  El vecino dijo que no sabía que era de nosotros. No hizo nada.

Sharmalló en el asfalto y yo sin poder hacer nada mas que darle las gracias, de hablarle para decirle que ahí estaba. Así lo vi partir, no quería que sufriera. Acaricié su cabecita, intenté no moverlo, no hacerle mas daño del que ya tenía.

Hada culpándose por creer que ella debió de hacer algo.

La vida se escurre.

Duele.

Entonces vuelvo a sentir a la muerte hablándome bajito al oído. Recordándome que tengo el tiempo contado y que debo hacer a diario lo mejor que pueda con él.

 

 

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Antidisculpas


Disculpe usted pero no debo maquillarme solo por ser aceptada, tampoco usar ropa de moda o de cierta marca. No debo arreglar mi cabello si no quiero, no debo andar en zapatos que me lastiman solo por cumplir un mandato social. No debo callar si algo me parece injusto o si tengo una idea que compartir. No tengo qué, no me da la gana. Así sigo mi camino, porque el latido de mi clan me lleva a aullar una noche mas. ¡Aho! Y que los seres vivos que he perdido, vuelvan al elemento al que pertenecen.

01-selfie-2017
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

 

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Incertidumbre


Entonces, llega un punto donde la nada te envuelve. Donde apuestas a un proyecto conjunto, donde te sientes feliz, donde compartes tu vida, porque al compartir te vuelves más pleno. Donde siembras instantes, sonrisas, detalles, abrazos, ideas.

Pero de pronto, sin esperarlo, hace su aparición: el silencio.

Busco una respuesta, pregunto. Nada.

¿Insisto? ¿Hasta cuándo?

A veces, es necesario salir, tomar aire, dejar que las cosas fluyan.

Mientras tanto, sigo esperando.

Entiendo que hay ocasiones en las que la tierra no acepta las semillas, pero confío en que es sabia y el hecho de no tener brotes, quiere decir que debo buscar otro sitio para sembrar.

1. cuatro
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica
Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Transición


 

01-selfie-2017
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica.

Transito hacia algo aún difuso, cambio mi mente, me abro a la idea de aprender. ¿Qué he de dejar?

Aún hay tantas historias por contar, caminos por recorrer. Desapegarse no es sencillo, especialmente cuando ya se tiene un cuento largo. Pero es preciso volar y poco a poco se van dando las cosas. Lo difícil fue tener paciencia es esperar el momento. Entonces el primer paso fue el detonante.

Decido seguir el consejo de Ruy Sánchez, debo buscar las cabras en los árboles y hacer del asombro auténtico una regla de vida.

Aprendí que a pesar de todo, aún sé amar. Que los huecos que tengo van llenándose y son menos profundos, que construyo a paso firme y no soy responsable de lo que los demás piensen de mi.

Vuelvo hacia mi, a encontrarme y me redescubro hermosa, no como un hecho de vanidad, sino como ser humano.

Estoy emocionada por descubrir todo lo que la vida tiene para darme este año.

No es tarde, sino el momento justo.