Despertar


“Reloj de campana, cántame las horas, para que despierten las mujeres, todas”

uas3

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Ahí donde todas somos una, las sagradas las custodias de los elementos. Ahí donde se alza el fuego de los aquelarres y los tambores suenan. Justo en ese lugar es dónde habita lo más hermoso de mí, lo más profundo.

Desde ahí sé que puedo hacer algo, mi corazón late con la idea de que cada una desde nuestra trinchera podemos aportar y que la abundancia de nuestra vida, permeará en otras y así llegaremos a construir nuevos mundos.

Somos creadoras, sanadoras y se requiere de nuestra sororidad en un mundo tan fracturado, tan adolorido.

A veces siento que no hago lo suficiente, que podría hacer más. Otras creo que en mis manos está sembrar esas semillas de curiosidad y buscar esa congruencia en mi actuar hacia otras mujeres, ser empática, ser sororaria.

Es que nuestro camino debe ser acorde con esa búsqueda, que me ha guiado por ya 3 décadas, intentando encontrar respuestas. Creo que tengo ahora la responsabilidad de compartir lo que encontré en esas pesquizas y seguir adelante a paso firme.

De no ser así ¿Qué tendría para ofrecerle a Hada?

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11. Bestiarias: Salvaje


“Una mujer cuya alma se muere de hambre puede sufrir hasta el extremo de no poderlo resistir”

Pinkola, C.

Nicol Vizioli

Fuente de imagen Nicol Vizioli

 

Esa salvaje en la que me he convertido, una vez que me di cuenta de la domesticación que cargaba. Esa salvaje me lleva a aullar en luna llena, a buscar círculos, a crecer en una manada.

Lo salvaje es aquello que me grita desde el fondo de mi ser y hace que acuda sin reparos,  es ese vínculo con la voz de mi alma, la que me permite desplegar mis alas, entrar a la cueva y volverme hacia mí, en la intimidad.

Desde la cueva aún escucho el correr del agua y es mi refugio cuando he de escarbar entre los huesos, ahondar en la búsqueda de respuestas, en el dolor y también en la alegría.

Lo salvaje nace de la desdomesticación, la deconstrucción, la reconstrucción de quien soy, esa necesidad de ser, sin cliché, sin necesidad de satisfacer expectativas de nadie.

Abrir la puerta a lo salvaje fue todo un descubrimiento, una invitación ha correr hacia adentro para sanar, para reestablecerme, para pensar en quien quiero ser, hacia donde voy sin olvidar que vengo del clan.

¡Aho!

Abundancia


granada

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

La abundancia, se contagia. Porque mientras ofreces sin esperar nada, recibes lo inesperado.

Desde hace unos meses, nombré a nuestro hermoso huerto como “Probeta 1”, este sitio experimental donde la vida surge.  Donde se llena de nuevas ideas, gracias a una Ayudante de Mago y de un chico que últimamente nos ha hecho mobiliario con tarimas de madera, instaló un sistema de riego y además utilizó cal para las paredes, dejándolas hermosamente blancas.

También es interesante ver cómo Papala sigue presente, el viernes lo pude corroborar. A final de cuentas esa es su tierra y hay plantas que ella sembró hace cincuenta años.

Ayer, en el trueque de plantas y semillas, recibimos semillas que pronto estarán en la tierra para regalarnos sus alimentos.

Ese reencuentro con la tierra, me ha hecho crecer, apreciar aún más las maravillas de la plantas y el escarbar entre los huesos para avanzar.

Por lo pronto, estoy sembrando, no solo las semillas, sino nuevo proyectos que seguramente darán frutos. Todo es aprendizaje.

¡Aho, vida!

Vueltas y vueltas


El hoy, es lo único que tengo, en esta celebración de Ostara que nos lleva a la tierra, a las  semillas, a la siembra, desde este fin de semana.

Es necesario prepararse para el inicio del ciclo.

Ostara de tierra y agua, de compartir la vida, de abrirse a nuevas posibilidades. Ostara de la Diosa que despierta y con ella, el clan alza la voz, resuenan los tambores y latimos juntas desde todos los rincones. ¡Aho, clan!

uas3

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Aullante


Los tambores de mi cuerpo amanecieron vibrando, sentí la mañana abriéndose ante mí, con el anhelo de volverla noche y adentrarme en los halos de luz de un plenilunio otoñal. Extraño los tambores, los cantos, el círculo, el clan, el aullido, la hoguera. Extraño el latido conjunto.

¡Aho! A todas las hermosas brujas que me rodean y que aunque no las he visto en un tiempo, sé que caminamos el mismo sendero. Ya Ostara se acerca y será momento de aullar.

Hubo un verano que cambió mi vida, donde las danzas me hicieron saber lo nutrida que estoy en este sendero, que aunque sea en mucho una solitaria, hay luces que van abriéndome paso. Aún cuando existen diferencias de ideas, todas avanzamos, juntas, sororarias. Las extraño hermosas. Pero el círculo sigue abierto.

1. cuatro

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica