Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Procrastinación


“Lo urgente reemplazó demasiado tiempo lo importante”

Serrano, M

danielazekinaFuente de imagen: Daniela Zekina

Han pasado un montón de años, pero la procrastinación es un acto de autoboicoteo. Así que ahora, DEBO apresurarme porque el tiempo se agota.

Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia, el verbo procrastinar proviene del del latín procrastināre y significa diferir, aplazar.

78 páginas han dado para propuestas en congresos, algunos artículos pero hay un documento llamado Tesis, que causa una especie de rechazo inconsciente, gran paradoja.

Pero todo tiene un límite y la procrastinación ha llegado a su término, ahora con 83 páginas espero ansiosa una confirmación de mi asesor, para que haga un hueco en su agenda.

Cientos de pretextos detuvieron ese ciclo, pero es momento de darle el tratamiento adecuado. Aún falta dedicarle un rato, pero confío en que la bibliografía, la experiencia y las musas sacudan las neuronas y dentro de pronto podré tramitar lo postergado.

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Inmersión


Breviarios de tardes inmersa en las palabras.

rejon ABRILFuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

A veces las palabras se dosifican y sólo brotan en cantidades limitadas. Brotan como hongos en pleno verano, aquí y allá. Negándose de forma sistemática a perecer en el olvido. Entonces me enuentro inmersa en una lluvia de frases que van de algún lugar indefinido en mi cerebro y descienden rápida o distraídamente (según sea el caso) hasta mis dedos. Unos son tinta sobre papel, otros directamente binarios, pero todos son:

-Cubierta de magia blanca, brillante de albo vestido. Pasos ligeros y manos plenas, ella blanca, magia, luz.

-Soy de esas enfermas que se curaron de alguna manera a sí mismas.

-Entonces, ella le cuenta que su abuelo era un excelente alquimista.

-Soy devota de tu risa franca y de tu sonrisa malévola. Sos la tentación. Irremediable el embeleso.

-Escribo para mí, en estos días. Donde las palabras se aglutinan y forman mundos nuevos, para acabar descendiendo lenta y torpemente en el embudo de mis labios y mis dedos. El cuerpo entero comunica que sigo viva.

-De manicomios y locura querido Sr. Renfield. ¿cuántas moscas ha cazado para sus arañas hoy?

-Ella le contaba cuentos para no despertar, él tenía narcolepsia.

-Observarte en silencio.

-Cruzar el cielo para matar quimeras que acaban convertidas en ángeles. Todo toma un tinte ligeramente surreal.

-No tenemos otro sitio a donde volver, mas que a nosotros mismos. Apocatástasis, retornos simbólicos, úteros que nos paren una y otra vez.

-Precisar horrocruxes. El alma se parte en trozos, esquirlas incrustadas en el suelo erosionado. Distantes, sórdidas de saberse agónicas.

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A fuego lento: prepararte


Lo más seductor de un hombre es su manera de cocinar.

capirotadaFuente de imagen: Palomilla Apocatastásica.

Es sexista pensar que las mujeres son mejores cocinando, es que he de confesar que me derrite ver a un hombre desplegando sus artes culinarias. Ver esas manazas escogiendo delicadamente los ingredientes, tomándose el tiempo necesario para analizar las especias y las hierbas de olor. Olisqueando el pescado, el pollo, soliciando el corte de carne adecuado. Mezclando los cereales dándoles perfecta y redonda forma, o agregándoles los ingredientes precisos para que lleguen a punto.

El olor de los aceites en la sartén, el burbujeo de las salsas hirviendo, el agua con laurel. El orégano abundante sobre la pasta. Es increíble cómo todo va tomando forma mientras una sólo se vuelve pinche.

Observar en silencio el proceso que lleva como resultado las bebidas frescas y un toque de besos con sabor a hierbabuena. El ron de coco, tequila o tinto. El tinto marinando la carne para una lasagna.

Es delicioso ser observador de la preparación, ser testigo de la maestría en la utilización de los utensilios y cómo van surgiendo los alimentos hasta quedar perfectamente emplatados. Un chocoflán con cajeta que aparece mágicamente del horno, unos exóticos pan cakes.

Si esas manos pueden macerar, freír, acitronar, batir, hornear, cortar, sellar. Cabe la posibilidad de que el plato fuerte sea un…

manjar.

Bon apetit

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Casi se nos acaba


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Faltan sólo unos días, se redujo irremediablemente el calendario. Heme aquí, esperando con una inusitada paciencia.

No voy ha decir que todo fue malo, pero si fueron asuntos complejos los que tuvimos que sortear. Entre dolor y dolor, una alegría. Mi baúl de alegrías casi vacío, tiene que comenzar a juntar trozos de experiencias que me permitan seguir avanzando.

Agradezco a la vida, a los faes, a mi familia, a mis amig@s y a mi amiga y terapeuta, sin ellos no tendría referencias para poder saber si voy avanzando o he caído en la ataraxia.

Este año también fue de viajes, menos que otros años. Conocer Tuxtla fue una experiencia hermosa, nunca en mi vida había visto tanta vegetación, mis pupilas querían guardar todo. También mi visita a León, en donde pude escaparme al museo y a la biblioteca pública central.

El paso tan importante para mi hermana, en el que todos participamos y también este trayecto lleno de sustancias, catéteres, agujas, decaimientos. El accidente de mi Tita. Mis choques. Las pérdidas de mis tíos, tan prematuras, tan secuenciales.

Dwende y Hada también tuvieron sus complejidades, especialmente esa separación con el Dwende, que me hizo comprender tantas cosas erradas en mi existencia y me dio nuevos motivos para reaprender, ajustar y seguir.

Pero la reunion con los primos y el tan esperado viaje a nuestra Jauja, me hacen entender una vez más, como mi querido Konstantin me lo ha dicho tantas veces: La única constante, es el cambio.

Un año de soledad necesaria, de alejamiento de muchos de mis amigos. De perspectivas, de aguante, de desapejo y liberación.

Reaprender que no estoy para cumplir las expectativas de nadie, que mi felicidad es mi responsabilidad, que hay cosas que deben sanarse para sanar también el futuro que se abre ante mí.

Así que gracias (me es complejo escribir los nombres de todas las personas importantes), a tí, a tí y a tí. Que estuviste a mi lado aún en la distancia más grande, en la noche más oscura, en el llanto más incontenible.

Gracias por estar y continuar ahí.

Palomilla con alas de palabras

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Paradoja de las TICS


“Temo el día en que la tecnología superará nuestra interacción humana. El mundo tendrá una generación de idiotas”

Einstein, A.

Las TIC son, pero lograr estrategias para la Alfabetización Informacional es un asunto de educación a nivel internacional, en la Declaración de la Habana, se mostraron quince estrategias de Alfin para Iberoamérica.

Cientos de profesionales de la información y académicos trabajamos diariamente en promover programas que les permitan a los individuos adquirir las competencias para el acceso, evaluación y uso de la información.

Sin embargo la otra cara de la moneda es la de el “cyberciudadano”, que se encuentra muchas horas al día “enchufado” al más puro estilo Matrix, ante un aparato electrónico.

Las interacciones sociales se ven rotas desde el núcleo, cuando las familias anteponen una pantalla en la cual están realizando múltiples actividades con individuos que se encuentran distantes, mientras que es incapaz de mantener una conversación frente a frente con quien está al lado.

walle-humanosFuente de imagen: Abadía digital

La otra imagen más clara

wallefattiesFuente de imagen: Mulholland movies 

Si bien este ejemplo puede parecer burdo al ser parte de una película comercial, no deja de ser bastante esclarecedora en el sentido de que cada vez es más frecuente observar individuos abstraidos en un mundo paralelo del que forman parte y que no niego que es muy interesante y ofrece una diversidad de opciones para todo tipo de necesidades informacionales. Pero hay límites.

También soy cybernauta, exploro la maravilla de obtener información de forma sencilla, pero… soy un ser humano gregario por naturaleza y definitivamente ninguna pantalla podrá venir a sustituir un abrazo o charlar gratamente por horas frente a frente.

Haga sus propias conclusiones

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Pertenencias


Traducción:

Si tienes comida en tu refrigerador, ropa que usar, un techo sobre tu cabeza y un lugar donde dormir, eres más rico que el 75% de las personas.

Si tienes dinero en el banco, en tu billetera y algún cambio extra, te encuentras entre el 8% de los más ricos.

Si despertaste esta mañana con más salud que enfermedad, estás más bendito que un millón que no sobrevivirá esta semana.

Si nunca has experimentado el peligro en la batalla, la agonía de la prisión, la tortura, o los horribles retortijones de la hambruna.  Eres más afortunado que 500 millones de personas vivas en sufrimiento.

Si puedes leer este mensaje, eres más afortunado que tres billones de personas en el mundo que no saben leer.

Fuente de imagen: 9GAG

He nacido en un lugar que es castigado por un clima extremo y una creciente violencia que no había enfrentado antes. Sin embargo soy afortunada y estoy bendita.

Me encuentro en la parte superior de los peldaños de la pirámide de Maslow, gozo de una salud que me permite disfrutar lo que tengo en la vida. Aun cuando a veces pareciera que nos hacen falta cosas materiales, me doy por bien servida.

La abundancia no es sólo el dinero, tampoco el trabajo extremo de sol a sol. Regreso a esa búsqueda del equilibrio, en donde cada área de mi existencia tiene su tiempo para desarrollarse.

No me moriré enclaustrada en una oficina (a pesar de ser workoholic), tampoco en un gimnasio, o desgastada por el estres cotidiano en el intento de construir un hogar.

En mi casa no tendremos lujos, pero no falta la comida, no será una mansión, pero hay un techo bajo el cual habitar, un espacio para cada quien.

A final de cuentas, del mundo material nada me pertenece, lo poseo ahora para vivir, pero no es permanente, tampoco me hace mejor persona.

Es que existen personas que se la pasan hablando de marcas comerciales, como si eso las definiera, cómo si su envoltura los hiciera lo que son.

Por eso, considero que con lo que tengo vivo en la abundancia de la vida, vivo el lujo de la libertad, del estómago lleno y del poder de decidir lo que quiero ser.