Publicado en Ars

Venas musicales


“Las palabras son como el vino: precisan de reposo y tiempo para que el  terciopelo de la voz entregue su sabor definitivo”

Sepúlveda, L.

Existen instantes, donde la vida se vuelve perpendicular entre tantos mundos paralelos.

Esperas paciente en una larga fila, mientras el tiempo avanza despacio, es el momento en el que controlas la adrenalina porque sabes que al cruzar el umbral, se abrirá un mundo abarrotado de espectros, me vuelvo uno de ellos. Luego te topas con personas que hace rato que no veías y la espera se vuelve más amena, especialmente si es una hermosa bruja y de pronto también aparece el Nigromante, que desde hace poco ha resucitado.

Por fin, llega la hora, la emoción y mucho que disfrutar. Los primeros acordes siempre desatan la garganta, el cuerpo se mueve como lanzado por un resorte y el sonido entra por mi cuerpa, como una descarga eléctrica.

Cada sonido, cada melodía, cada salto, cada trago de cerveza se vuelven instantes que perduran. Hace años habíamos ido juntos y se nos vuelve a presentar la oportunidad, es genial ver crecer a quien uno quiere y también que tengan la confianza de acompañarme. Es que todos debemos tener en la vida una abuela alcahueta y una tía loca, por fortuna me toca lo último.

Hace un par de meses, en otro lugar, mi hermana y yo también nos desgañitamos, saltamos y nos volvimos ecos en la multitud, en ese compartir momentos, porque de eso va la vida. No importó la camisa de fuerza, el estallido de acordes, sino las voces que nos hicieron saltar hasta la afonía y la sordera.

Lo intersante esta última ocasión, fue la mezcla de la música, el chocolate obscuro y la locura de la distancia en la noche, de la búsqueda de la oxitocina, del beso estallido a media noche.

Por lo pronto, seguiré cazando noches de música y de grata compañía.

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Publicado en Las que saben

Cantar también sana


La semana pasada se presentó la página Historias que sanan a mi tierra, un sitio creado para transmitir mensajes sobre las maravillas de este estado desértico e historias de las personas que viven ahí.

Desde la calidez de las personas, hasta la fauna y la flora son motivo de música y canto. Estas melodías fueron compuestas por Rayito Bencomo y  acompañadas por el grupo Voces en Blanco.

Dentro del sitio pueden ver los videos, así que a deleitarse con los ritmos que van desde la balada al corrido norteño.

Aquí el vínculo de:  Historias que sanan a mi tierra.

historias sanan tierra

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Saber amar


“Si te hablan de mí muchachita, diles que yo soy tu negro santo”

Canción Zapoteca.

partitura
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Harp y Downs, con sus voces rescatan melodías en diversas lenguas originarias. Entre esas, hay una en particular que me agrada bastante, se titula El feo.

Es que los estereotipos del amor y lo bello son tan platónicos que nuestros paradigmas nos llevan a enaltecer, especialmente en las canciones, la belleza.

Se hacen cientos de canciones exagerando los atributos físicos que tener una melodía muy sencilla y honesta, resulta refrescante.

No es un descubrimiento reciente, pero es una de las favoritas de Hada y mía, así que vale la pena compartirla. Además del deleite que provocan las maravillosas voces de ambas cantantes, que cada una a su estilo conmueven.

Tararearé este día: Yo soy un feo, un feo que sabe amar…

 

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Escape


fuegoFuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

He escapado de mí, por esa rendija que brotó entre el sonido de los tambores, con el tam – tam vibrando en mi pecho.

En ese espacio, donde los silencios se unen con los sonidos, donde las manos de vuelven también fuego y aire. Cuando dejamos que la magia de la noche nos atrape, cuando permitimos que el cuerpo siga su ritmo y se una a otros ritmos.

Bajo la luna, junto al fuego, con el viento soplando tibio y el vino suave, dejamos que el ritmo de los tambores catapultara nuestras ilusiones hacia lo alto.

Que alto lleguen y desciendan como llovizna fresca en el verano.

Cantar


“La música, amigo mío,

tiene la virtud de hacer que no exista nada en el mundo

fuera de esos sonidos”

Leroux, G.

La música, es conjunto de sonidos y silencios, organizados armónicamente. De noche surge algo que me lleva a cantar, quizás una Força estranha, una alegría o una tristeza. Y luego de casi dos meses, dejo que la voz salga, que vaya de nuevo entibiándose, al pasar de Amy Winehouse, a Lady Antebelum y continuar con Uma Garota du Ipanema.

Aunque hace siglos dejé el clarinete, aún me contento con una noche de ladraoke solitario y si tengo un poco de suerte, será un ladraoke a dos voces.

Es que existen melodías que embonan perfectamente con nuestras emociones. Aún sigo tarareando: Aproveita voz do lamento, que já vem a aurora…

Hally LouHally Lou

Fuente de imagen: Ray Caesar

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Minha bossa nova


mujer+y+guitarra[1]Fuente de imagen: Odas de pinza

Gracias a Joao Gilberto, Tom Jobim y Caetano Veloso me aficioné a la Bossa Nova, descubrí su música entre los discos de mi casa, era apenas una puberta, pero hubo algo en esa cadencia, tan cálida y suave. Además de las palabras que parecían seducirme.

Luego conocí la música de Gal Costa y María Betania. Pero Mónica Salmaso no se queda atrás con su Minha palhoca ¡Qué decir de Zelia Duncan o de A banda mais bonita da cidade! También la melodía de Reza con Ellis Regina que deja todo el feeling en cada nota.

Así la Bossa Nova llegó a mi vida para darme luz en épocas oscuras. Y a pesar de que he escuchado cientos de veces las canciones de esos maestros de la música, aún me cimbran los versos que dicen:

Por isso uma força me leva a cantar
Por isso essa força estranha
Por isso é que eu canto, não posso parar
Por isso essa voz tamanha

 Y a últimas fechas, me deleita el contraste de tesituras entre Filipe Catto y Ana Carolina quienes son una combinación deliciosa.

Por lo visto, no soy la única, ya que Juan de Lobos, también gusta de aullar en bossa bajo la luna llena. Por lo pronto, tararearé con Catto… garçom, aqui nessa mesa de bar. Você já cansou de escutar, centenas de casos de amor…