Trazos


Volar entre las letras, esperar con paciencia el tiempo del tiempo. Caer en ese momento de latidos constantes.

Permitir que el aire fresco entre por las puertas, por las ventanas. Que la lluvia moje la tierra y a mí también.

Estar atenta a las personas que llegan de pronto a mi vida y me nutren, también despedir y agradecer a las que se van. Abrir las alas y disfrutar de esos pequeños detalles.

Llegar a esa delgada línea que nos lleva a la locura, atisbar por sus intersticios y saber que hemos ido a ese terreno movedizo y hemos vuelto.

Dejar que tu mirada sea esa radiografía que me entibia el cuerpo, que tus manos sean descubrimiento, que tu piel sea una vez más territorio.

Volver la palabra algo más que un vehículo. Dejarla que sea también elemento, herramienta, canto, hechizo.

taza

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica.

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Repentino


“En un papel guardo el recuerdo

y de la raíz que le crece

se derrama mi silencio.

Gómez, M.

alamo

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica.

Nunca sé de dónde llega ese sonido. Pero de pronto me envuelve y me siento tranquila.

A veces se mezcla con el viento, otras con cancioncillas que se me pegan y me traen con la cabeza dando vueltas.

Últimamente es el recuerdo de tu cercanía, tan musical, tan lejana y a la vez aquí pegada a mi lado.

Es el olor fresco de la lavanda y el romero, bañados en lluvia. O el incienso de rosas o de cerezas.

El latir en mi pecho me recuerda que sigo viva. Respiro lentamente asegurándome que mis pulmones se llenen completamente.

Es en ese momento cuando debo recordar que esto que siento es mío y que no estás para cumplir mis expectativas, ni yo las tuyas.

Pasa el tiempo y sigues ahí. ¡Increíble!

Liria


frasco

Fuente de imagen: internet

Me voy llenando de letras. Siento en los dedos las ansias por tomar la pluma o el teclado y dejar que las ideas vayan tomando forma.

Quizás es el tiempo en el que la primera cosecha se manifiesta así en mí, quizás esa combinación perfecta del verano y la lluvia o esta mezcla de emociones que siento por ti.

Es que sigo siendo esta Palomilla con alas de palabra.

Indudablemente.

Dinámica


“Tus besos saben a café, tu voz me llama donde esté”

Gómez, M.

Siempre es como si nunca.

Apenas perceptible tu presencia, pero es indudable. Sigues ahí.

Ha pasado  tanto tiempo desde la búsqueda de las estrellas sin estrellas, que resulta extraño que te sonrojes cuando te veo y te digo que te quiero.

Eres ese nómada, esa presencia que llega y se va una y otra vez.

Como si tuvieramos vida eterna, como si cada instante entre nosotros no fuera un tesoro.

Eso hemos sido, instantes.

2. nublado

Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

 

Bastones


Definitivamente me apasionan muchas cosas, aunque considero que requiero de pocas para ser feliz.

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Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica.     Muralista: Adriana Lara

Primer bastón

In libro, libertas.

Leo, ese íntimo acto que nos ofrece millones de posibilidades. Es que una puede sumergirse en las páginas y vivir en cada letra una vida. ¡Y hay tanta variedad!

Me he enamorado igual de Carl Sagan y de Stephen King, como de Marcela Serrano y Murakami. De cuando en cuando hay Cerdos Capitalistas y Administradores y muchas ocasiones estoy Recordando letras.

Es ese placentero juego que trasciende la finitud, porque es el Mundo dentro de la Calabaza.

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Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Segundo Bastón

“Lo que yo vengo buscando, es tierra”

Gómez, M.

Ayer comenzó a llover en este desierto y salí a mojarme un poco, a brincar un charco. Aunque los colegas de oficina se sintieron un poco extrañados.

Hoy fue tarde de huerto, en el que corté pasto, podé arbustos, guié enredaderas y volví a disfrutar de la lluvia. Releí por milésima vez el hermoso poema – mural que sirve de mantra y disfruté de la belleza de la Pachamama guardiana.

Me llené los dedos de tierra mojada por la lluvia y me pinché con las espinas de la frambuesa y ví a las abejas que libaban las flores de San. Miguelito.

Como faérica y Palomillezca que soy,  requiero agua, aire, tierra y fuego/sol, quizás mi conducta herbal sea un factor para eso.

Tercer bastón

“La tinta impacienta, la pluma araña”

Fuentes, C.

Dejar que la tinta corra sobre el papel. No sólo los harapos en digital existen. En mi haber inicié el día de hoy con mi libreta 14, más de una década de notas, dibujos, citas bibliográficas, reflexiones y datos que hilan mi vida.

Es interesante de vez en cuando, volver a descubrir esas letras, de las cuales hay cosas que se ampliaron o se transcribieron al medio digital, pero la mayoría queda ahí.

Amores, desamores, hechizos, recetas, trazos, ideas, garabatos. Con esa letra diminuta y desparpajada que llena las hojas.

A veces, también dejo que la tinta se vuelva algún obsequio, con los dobleces que he aprendido hace tanto. Es que casi está extinta esa bonita costumbre de dejarnos acariciar por las palabras en papel.

Cuarto bastón

“Fotografiar a sus fantasmas le llevará a domesticarlos”

Malzieu, M.

Lentes e instantes, que se van agregando en mi vida. Capturas de neófita que pero que este año se han centrado en recuperar el colorido de las paredes en este sitio asfáltico.

No tengo un equipo especial, sólo dejo que todo aquello que me llena las pupilas de colores me atrape. No importa si está en un lienzo, en un muro, o en algún edificio. Las artes plásticas son tan diversas que vale la pena guardarlas.

Además son hermosos recuerdos de lugares a los que me han llevado mis alitas, aún cuando me estrelle continuamente contra los faroles.

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Hay aún más bastones y todo en algún momento, me han permitido sostenerme cuando alguno de ellos se cae. Me permiten nutrirme.

Bastones de los que obtengo recursos emocionales cuando la vida agota, cuando hay heridas que sanar.

Confío que serán mi soporte hasta el último día que esté en este espacio – tiempo, hasta el último aliento.

“Por favor, convéncete de una vez por todas que NADIE, absolutamente NADIE te puede hacer feliz y nadie está obligado a hacerlo porque ésa es tu responsabilidad”

Chávez, M.