Publicado en Las que saben, Reflexiones de la Palomilla

Abundancia


granada
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

La abundancia, se contagia. Porque mientras ofreces sin esperar nada, recibes lo inesperado.

Desde hace unos meses, nombré a nuestro hermoso huerto como “Probeta 1”, este sitio experimental donde la vida surge.  Donde se llena de nuevas ideas, gracias a una Ayudante de Mago y de un chico que últimamente nos ha hecho mobiliario con tarimas de madera, instaló un sistema de riego y además utilizó cal para las paredes, dejándolas hermosamente blancas.

También es interesante ver cómo Papala sigue presente, el viernes lo pude corroborar. A final de cuentas esa es su tierra y hay plantas que ella sembró hace cincuenta años.

Ayer, en el trueque de plantas y semillas, recibimos semillas que pronto estarán en la tierra para regalarnos sus alimentos.

Ese reencuentro con la tierra, me ha hecho crecer, apreciar aún más las maravillas de la plantas y el escarbar entre los huesos para avanzar.

Por lo pronto, estoy sembrando, no solo las semillas, sino nuevo proyectos que seguramente darán frutos. Todo es aprendizaje.

¡Aho, vida!

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Publicado en Las que saben

El delgado velo de la vida


“En cambio si tu me cantas, yo siempre vivo, yo nunca muero”

Luna nueva, luna que nos llamas a buscar el cielo cada noche, a brillar o a hundirnos de sombras. La Diosa abre los brazos y ve a sus criaturas preparándose, latiendo, desapegándose. Cambios, ciclos, despedidas, perdones. Aho! Que las escobas están listas, el fuego desespera, los tambores suspendiendo su vibrar. Aho! Desde todas, que somos una aún en la distancia.

Samhain, llegó y las almas volvieron un rato a convivir con nosotros, que lo que cosecharon este año les haya traído crecimiento. Que el latido de la Diosa nos cobije en esta transición. Que la vida y la muerte nos permitan aprender.

Es el momento Papala, de agradecerte por todo lo que ese espacio tan tuyo nos ha permitido crecer, disfrutar y recordarnos que la tierra late bajo nuestros pies y es tan generosa que nos alimenta el cuerpo, el alma y el espíritu.

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Publicado en Reflexiones de la Palomilla, Tanatos

3. Tanatos: morir


”No des consejos o explicaciones. La muerte es un misterio”

O’Connor, N.

“La muerte no encaja en un mundo así”

Broadbent, A.

EspinardaFuente de imagen: Magnetica Anna Ignatieva

Según los Descriptores en ciencias de la salud (DeCS), Tanatología es el estudio de la teoría, filosofía, y doctrina de la muerte, mientras que el término Cuidados terminales, corresponden a los cuidados médicos y de enfermería dados a pacientes en la fase terminal de una enfermedad.

Aún así, la muerte es impredecible y el duelo es un camino en solitario. Entendiendo el duelo no sólo como la pérdida de un ser querido a causa de su muerte, sino de la privación de alguna situación o persona.

A través de este camino, de intentado sanar mi propio duelo, a más de un año de esta separación que pusiste entre nosotros. Efectivamente sigue siendo un hueco profundo y doloroso, pero la vida sigue y yo debo fluir. Querido Dwende, escogiste tu camino y respeto tu distancia.

También me he topado con otros dolores ajenos, que no puedo entender porque de nuevo la distancia abre brechas insoslayables. Es esa querencia impedida, esa lejanía que me mortifica porque quisiera estar más atenta a ese nuevo camino que él va recorriendo mientras los diez dígitos siguen negándose a abrir caminos.

Tanatos traiciona, mientras que nuestros destinos están en manos de Cloto, Láquesis y Átropos.

Hoy hace tres años murió Papala y el duelo ha sido diferente para cada uno de nosotros, su despedida es la que me arrastró hacia ese estudio de lo incomprensible. Entonces debo recordar que “Existimos porque alguien está pensando en nosotros y no al revés”, como dijo Caye.

Dentro de pocos días se celebrará otro Día de Muertos y nos cubriremos de flores de cempoalxochitl y cristantemos, escucharemos a los merolicos, habrá dulces y cientos de personas visitando el cementerio.

Mientras tanto, la vida me dice que hoy al cerrar los ojos, estaré un poco más cerca de mi propia muerte.

Estas reflexiones son parte de los resultados personales del Diplomado en Tanatología que ofrece el Centro Tanatológico de Chihuahua A.C.

  1. Tanatos: ¿Qué me trajo aquí?
  2. Tanatos: Buscando el para qué
  3. Tanatos: Morir
  4. Tanatos: De los pequeños
  5. Tanatos: Cuidar hasta el final
  6. Tanatos: El voluntario adiós
  7. Tanatos: Etos
  8. Tanatos: Eso que podemos llamar espíritu
  9. Tanatos: Legado
  10. Tanatos: No fue una línea recta
Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Agujas y ganchos


“Me abracé a él, llorando a las mujeres – ciertas mujeres – incapacitadas para encontrar solas su interioridad, porque lamentablemente, yo soy una de ellas, de las que no logran, sino el reflejo de otra. Porque no he sabido mirarme de frente, porque he necesitado de otra femineidad – aunque fuese mi opuesta – para hacer mi propio relato”

Serrano, M.

6. ManosFuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Ayer me topé con un grupo de mujeres, quizás unas quince, que tejían. Sí, en medio centro comercial, estaban ahí todas, de diferentes edades, unas con ganchos, otras con agujas.

Unas mostraban a otras sus avances, sus técnicas. Tenían la mesa llena de estambres e hilazas de colores fuertes: amarillos, verdes, bugambilia. Irremediablemente recordé a Papala y a Tita. Especialmente a Papala quien siempre cargaba su bolsa del tejido. Se les veía alegres, compartiendo ese momento en el que sus manos hilaban algo más que estambres, hilaban amistad, compañerismo, quizás hasta consejos o secretos.

Como siempre he sido metiche, me acerqué a preguntarles que si se reunían diario ahí, me contestaron que no. Sólo ese día.

Aún sigo maravillada con esas manos, las mujeres saben cómo sanarse. Confieso que me ha conmovido la visión idílica de las tejedoras.

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Tres generaciones


“Si uno no sabe de donde viene, desconoce a dónde va”

Jodorowsky, A.

bestofyucatanFuente de imagen: Best of Yucatan

Todo empieza con el nombre y la genealogía, entonces nacemos y llevamos el nombre que nos ha de acompañar hasta el último día en esta vida. “¿Y qué es nombrar? Nombrar es crear, dice Jodorowsky. Por eso debemos conocer de dónde venimos y para descubrirlo el único camino es seguir con la familia. No importa que tan disímiles seamos, la sangre llama a la sangre.

Así un nombre que se ha transmitido de generación en generación en esta tribu a la que pertenezco: Francisco.

Habían concluido su viaje por esta tierra dos de ellos, y ayer se les unió el tercero. Un hombre que siempre veló por su familia, con una voz profunda y que gustó de estar rodeado de sus hijos.

A éste Francisco lo conocían con el apodo de Popo, según cuenta mi padre, una vez mi tío y mi abuelo andaban en la calle y mi tío vestía muy formal, un conocido se los topó e hizo mención al parecido que tenía con el General Popo, marca de llantas para vehículos. Ese día inició con un apodo distintivo.

Todo el que lo conociera lo sabía, Quico tenía una manera muy peculiar de pronunciarlo. Además es la única persona que conozco con ese apodo.

Así fue conocido y así. será despedido. Un hasta luego y lindo viaje. Allá nos saludas a todos y en luz nos reconoceremos.

Publicado en Mundo faerico, Tita

De ritos y protocolos


papala2Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Estas fechas. Para obtener los resultados esperados, se deben hacer grandes preparativos. No sé, si en todos lados se lleve protocolo, pero he descubierto que existen cenas de navidad que son simples reuniones como en cualquier otra época del año. En mi caso, desconozco una navidad sin ciertos protocolos.

Papala nos enseñó que la navidad es una época muy especial, ella amaba estas fechas, tapizaba su casa con adornos alusivos pero nunca dejó de lado la lección religiosa del nacimiento y el rezo del rosario, el hecho de pedir posada y “arrullar” al niño. Así crecimos, entre los Padres nuestros-aves marías, entren santos peregrinos y aromas se quemen de paz y de amor.

Ella se fue hace un poco más de un año, pero volvimos a su casa y seguimos con esos detalles que nos hacen especiales. Se brindó como se debe, se sacaron sus copas de cristal que utilizaba para esa ocasión y estuvimos agusto, viendo como ella también trajinaba entre nosotros, cantaba el Dale, dale, dale y nos guiaba en el rezo.

Tita ayer recordaba las posadas del pueblo, el postre de trigo, el hecho de que aún cuando su casa estuviera alejada de la iglesia, no era impedimento para ir a todos los ritos de la posada.

Le gustaban que estuviera su casa llena de panes que iban llenando paulatinamente la mesa, además de los atoles, empanadas de cerveza y buñuelos. Hoy nos dedicamos la tarde a seguir sus pasos y nuestras habilidades dormidas parecieron despertar.

Pocas veces fuimos allá en esta época, porque mi madre es poco tolerante con el frío. Pero recuerdo el calor de la casa con la estufa de leña, el olor de los panes horneándose y el peso de las gruesas cobijas de lana.

No  cabe duda, estas fechas traen una mezcla de tristeza, de alegría, de nostalgia pero también el sabor a ponche caliente, a risas compartidas, a familia.

Eso es a final de cuentas lo rescatable y se atesora etenamente.