Publicado en Ars

Del nunca jamás


¡Qué fuerte, qué triste, qué desgarrador! El escenario te escupe una realidad de cifras. De desamparo. Mientras yo le susurro al oído, con el corazón encogido, que nunca pierda las ganas de vivir.

Inmolación de César Cabrera, es una obra dirigida para adolescentes, que busca crear conciencia en la forma en la que ciertos actos pueden ser devastadores, la historia es sobre dos casos de adolescentes que tienen intentos suicidas, en una estructura familiar donde los padres están ausentes debido a sus actividades laborales.

Donde los accesos a internet permiten a los jóvenes buscar información y grupos prácticamente para todo así que sus métodos se vuelven más sofisticados mientras su problemática se agrava.

Una probadita de dos casos terribles, una obra dura, cruda y real. Según estadísticas del INEGI (2011) el mayor número de suicidios es en jóvenes de 15 a 24 años. El 24% de los sucidios en ese año fue de alumnos de primaria y el 36%  de alumnos de secundaria.

No existe en ese instituto una estadística actualizada, pero esos datos son suficientes para cimbrarnos, para reflexionar sobre lo que pasa con los jóvenes y por supuesto para detonar la paranoia de los padres.

Inmolación, es una de esas obras que nos sacude, donde el escenario se vuelve una vez más el reflejo de lo que hemos construido, aún a sabiendas de que la realidad, supera toda ficción.

 

 

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Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Para pensar


Hay cosas que a veces no entiendo. Quizás porque son una persona un tanto obsesiva, tendiendo a lo perfeccionista, pero sé que me he ganado a pulso el respeto con mis colegas.

Aún así, veo cosas que me parecen incongruentes y me pregunto ¿Acaso tendré que volverme mediocre? Porque tal pareciera que la mediocridad es bien estimada, al igual que la salamería.

Es decepcionante ver cómo se privilegia a unos, mientras otros hacen su mayor esfuerzo, como si valiera más la lisonjería, la adulación, que los resultados.

En fin, es algo que se vive y de verdad da náusea.

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Continuas


5. tema libre
Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Estás en tantas cosas, en el baúl de mis recuerdos, como un parteaguas. Ahí la cinta azul, el collar de madera, el cartel.

Estás en tantos sueños, que se volvieron reales. Estás en los instantes, en las madrugadas de verano, en la sombra que dejó el árbol, a veces en lo más frío del invierno, estás en los pasos recorridos de noche. Tan nocturno, tan sueño.

Estás en un rincón de mis latidos, aunque confieso que me ha tomado mucho tiempo colocarte en el lugar en el que ahora estás. Porque no podía seguir cargando todo esto que siento, con tanta intensidad.

Ahora continuas, pero fuera del ideal, con todos tus defectos, tus distancias, tus ausencias, estás apenas como una pincelada de lo que fuiste, como el abrazo cálido y el trago de cerveza oscura. Como la risa difusa y la atención en el todo y en la nada. Estás en la vanidad y en la risa oscura envuelta en volutas de humo.

Indudablemente sigues siendo, pero allá, en la lejanía mientras que yo estoy aquí, en este habitáculo de palabras, también viviendo.

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Un año más, otro y otro…


“Y el mundo no ha cambiado con tu muerte, yo diría que sigue igual”

Delgadillo, F.

PACO¿De qué va? Es la nada, la falta de respuestas, pero ahora entiendo más el proceso. Porque el tiempo va pasando y prefiero enfocarme en sanar.

Tus hijos van creciendo, aunque no creo que sepamos a ciencia cierta cómo van afrontando la vida. Confío en que bien, porque su madre es una guerrera.

Vamos avanzando y retrocediendo, vamos aprendiendo a cruzar la puerta y a no sentirnos atrapados. Ayer fueron cinco años y no habrá certezas.

Nada cambia y todo cambia, tu historia fue truncada por la violencia, tu asesinato marcó mi vida y ahora trato de entender eso que es la muerte. Es lo mínimo que puedo hacer por quien fuiste en mi vida, esa que a tí te arrancaron. Además el dolor que nunca había sido tan profundo. Ahora te he reacomodado en un lugar en el que sé que estarás eternamente.

Dueles y seguirás doliendo, todos los que te conocimos tendremos siempre tu presencia, cada quien a nuestro modo, cada uno con sus reflexiones.

Un año más y mañana nos reuniremos, por tí, porque quien fuiste sigue habitando dentro de nuestros corazones.

¡Aho!

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Ya son ocho


Verba volant scripta manent.

Copia de palomilla-WEBCortesía de imagen: Brunóf

Este lugar nació hace ya ocho años, en los que letras y sombras han sido escenario. Un suspiro en el tiempo, con muchas historias que oscilan entre los sueños y las dudas, las frustraciones y las críticas. Porque un día he de morir, pero no he de llevarme las ideas conmigo.

Como hace Benedetti en su Testamento de miércoles (¡Qué benéfica coincidencia!)

“Lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no se si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría”

Yo lego las historias faérica a Hada y a Dwende, a quienes realmente les pertenecen, por ser los protagonistas, al Mago todo Nowhere, a Monsieur Comnte sus poemas, el epistolario a quien vaya correspondiendo y los cuentos, historias, relatos y puntos circunvecinos y aledaños, los comparto con ustedes, queridos lectores.

Gracias por un año más en el que siguen a mi lado, desde dimensiones paralelas, que a veces, por instantes, se  vuelven perpendiculares.

Y así dejo el festejo con un…

Pequeño cuento para un amor distraido

Es la oscuridad envolviéndome, cruzo esta noche el umbral. Al abrir los ojos, me descubro recostada en el pasto, las flores de manzanilla me rodean. Es Nowhere mi lugar, donde habitan los lobos, que aullan a la luna en la orilla del lago.

La cabaña está más allá, es sólo una mancha apenas perceptible. Pero estoy cerca de la cueva, que he abierto hace muy poco.

Te materializas frente a mí, recargado en un abeto; ríes. El sonido de tu risa cascada me inunda.

Mi cabello serpiente ondea al ritmo de mis brazos. A lo lejos, veo el resplandor de las hogueras y escucho el compás primitivo de los tambores.

Nada importa, porque he vuelto a llamarte, a abrirte la puerta de mis sueños y como en cada hechizo, también vuelves.

Siento el cuerpo colmado de dicha y es ahora nuestra risa la que sana. Te sé cerca, a pesar del tiempo y la distancia, sólo sigues con ese toque sombrío en tu rostro y el brillo de tu mirada que se desvía oteando el paisaje.

Toma el cigarro y le das una profunda bocanada, al expulsar el humo dices alguna frase que me suena a canto antiguo cuya letra dice “Pero por mas oscuridad que la realidad nos pueda mandar, los vampiros en ella siempre podremos estar, sin importar cuán densa, pútrida o profunda sea” Como promesa a una bruja de abril.

Me despido. Te doy de nuevo las gracias. Debo desandar mis pasos, ser otra noche, otro sueño, otro suspiro.

Otros festejos:

Apocatástasis

Anuario

Publicado en Reflexiones de la Palomilla

Inmersión


Breviarios de tardes inmersa en las palabras.

rejon ABRILFuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

A veces las palabras se dosifican y sólo brotan en cantidades limitadas. Brotan como hongos en pleno verano, aquí y allá. Negándose de forma sistemática a perecer en el olvido. Entonces me enuentro inmersa en una lluvia de frases que van de algún lugar indefinido en mi cerebro y descienden rápida o distraídamente (según sea el caso) hasta mis dedos. Unos son tinta sobre papel, otros directamente binarios, pero todos son:

-Cubierta de magia blanca, brillante de albo vestido. Pasos ligeros y manos plenas, ella blanca, magia, luz.

-Soy de esas enfermas que se curaron de alguna manera a sí mismas.

-Entonces, ella le cuenta que su abuelo era un excelente alquimista.

-Soy devota de tu risa franca y de tu sonrisa malévola. Sos la tentación. Irremediable el embeleso.

-Escribo para mí, en estos días. Donde las palabras se aglutinan y forman mundos nuevos, para acabar descendiendo lenta y torpemente en el embudo de mis labios y mis dedos. El cuerpo entero comunica que sigo viva.

-De manicomios y locura querido Sr. Renfield. ¿cuántas moscas ha cazado para sus arañas hoy?

-Ella le contaba cuentos para no despertar, él tenía narcolepsia.

-Observarte en silencio.

-Cruzar el cielo para matar quimeras que acaban convertidas en ángeles. Todo toma un tinte ligeramente surreal.

-No tenemos otro sitio a donde volver, mas que a nosotros mismos. Apocatástasis, retornos simbólicos, úteros que nos paren una y otra vez.

-Precisar horrocruxes. El alma se parte en trozos, esquirlas incrustadas en el suelo erosionado. Distantes, sórdidas de saberse agónicas.

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Eso que nos fue pasando


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Fuente de imagen: Palomilla Apocatastásica

Todo empezó hace ya varios meses, con un estudio rutinario, pero las cosas se tornaron más complejas.

Tanto como una constelación, que no es tal,

como un trópico al que tampoco llegamos

y por último, cuando nos caen con su frialdad los términos médicos en toda su amplitud.

El diagnóstico era claro: Cáncer.

Según el Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico y secundado por Salaverry, la palabra viene del griego karkínos καρκίνος ‘cangrejo’ y ‘cáncer’. La metáfora por la que el término ‘cangrejo’ pasa a significar ‘cáncer’ se produjo en grecia y Galeno (S. II d.C), la explica por el parecido que tienen las venas que rodean un tumor canceroso con las patas de un cangrejo.

Aunque Salaverry, apunta que lo encontrado o descrito como un καρκίνος en los anales de la documentación médica, más bien apuntan a otro tipo de enfermedades o ulceraciones, el término como tal acabó por aceptarse en la medicina moderna.

Además Salaverry, menciona el término ὄγκος, como hinchazón, que en la actualidad derivó en el término oncología.

Entonces un tirabuzón de ajustes, tomas de decisiones, reflexiones, nos tienen aquí. No es suficiente lo que podamos aprender a través de lo que hemos leído sobre el tema, porque nada hay que te prepare como el servir de soporte en momentos como estos.

Hay ocasiones en las que no puede evitarse ese sentimiento de ira, cuando los estragos del tratamiento van siendo cada vez más visibles. Cuando cada sesión tiene sus propias y nuevas reacciones. Cuando no se puede entender porqué en el remedio hay también tanto daño.

Pero, Benedetti escribe que “el cuento es muy sencillo”, a veces basta un servicio breve, un tiempo para ordenar lo desordenado, un ir a traer alguna cosa. Todo cuenta.

Aunque indudablemente es triste, todo el proceso que se vive, nada de lo que nosotros podamos sentir, pensar o hacer, será de la magnitud de lo que ella en este momento vive.

¡Vive! Esa es la palabra clave, el tratamiento contra esas seis letras, terribles y aciagas. Con paciencia y entereza lleva en alto todas las letras de su nombre: Esperanza.

Bibliografía

Universidad de Salamanca (s/f) Diccionario médico-biológico, histórico y etimológico. [en línea] Disponible en: http://dicciomed.eusal.es/palabra/cancer Recuperado el 23-12-2014

Salaverry, O (2013) La etimología del cáncer y su curioso curso histórico. [en línea] Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, Sin mes, 137-141 Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=36326085026 Recuperado el 23-12-2014